Gloria Petrona Correa (61) y Alejandro Gabino Olguín (45) sabrán el viernes 28 de este mes si son condenados por el crimen del comisario retirado Roberto Edgardo Sánchez, quien dejó de existir el 29 mayo del 2012 en su casa del barrio Pablo VI de Godoy Cruz. Hoy se desarrollaron los alegatos de las partes en el juicio que se está celebrando en la Primera Cámara del Crimen y la fiscalía, representada por Javier Pascua, solicitó la pena de prisión perpetua para los dos imputados. La mujer, apodada Gringa, era esposa de la víctima –estaban separados pero vivían juntos– y el hombre, el Cacho, está señalado como su amante. La defensa también argumentó el caso pero el pedido fue totalmente contrario: absolución.
Pascua basó su pedido en la declaración que surgió durante el desarrollo del debate cuando se presentó espontáneamente un testigo que aseguró saber quiénes eran los autores del crimen del comisario Sánchez.
En la declaración que hizo ante el tribunal, aseguró que Olguín llegó a su hogar de Capital con la ropa con manchas hemáticas, que luego se las sacó y las puso en remojo. También indicó que Correa ayudó a Olguín a perpetrar el homicidio y que los había visto besándose, confirmando que la relación íntima que mantenían los dos imputados. “Se presentó a declarar porque tal vez vio en los diarios que el juicio se caía. Su relato es detallado y natural. Le voy a dar plena credibilidad al testimonio”, sostuvo Pascua durante su alegato.
Incluso, argumentó que la versión era “concordante” con la que aportó en la etapa de instrucción otro testigo de identidad de reservada, quien no se presentó a declarar en el transcurso del debate pero de todas formas se incorporó su aporte al proceso oral. “Le creo a los dos testigos porque tienen versiones similares. No vienen a falsear la verdad, son concordantes”, alegó.
Algunos puntos en los que se basó el fiscal para pedir la pena máxima fueron los elementos que pertenecían a la víctima y fueron encontrados en la casa de Olguín tras un allanamiento –un reproductor de DVD y herramientas–, la deterioración de la relación entre Correa y Sánchez y la pericia psicológica que le realizaron a la mujer, informe aseguraba que podía tener conductas “explosivas y agresivas”, tal como señaló ante las partes.
“Correa participó, deliberó y decidió matar a su marido con uno de sus personas conocidas y ambos ejecutaron el hecho”, sentenció Pascua.
La abogada defensora de Olguín, Gabriela Massad, solicitó en cambio la absolución porque consideró que “no hay elementos objetivos que sitúen a Olguín en el lugar del crimen”. “No existe una identificación de los elementos secuestrados como aquellos que fueron sustraídos. Además, una persona toda ensangrentada no puede irse del barrio La Gloria hasta Godoy Cruz sin que nadie la vea”, agregó. La letrada también solicitó la impugnación de la declaración del primer testigo reservado, ya que nunca se presentó al debate y su versión se incorporó por lectura al expediente.
La defensa de Gloria Correa,a cargo de Andrés Ramos, estimó que la acusación en la etapa de instrucción se basó “en una probabilidad que ya no existe. Ninguno de los que ha declarado en la causa puede decir que la personalidad de mi clienta es así. Incluso ella fue examinada y no tenía heridas”, agregó. “No han probado por qué Correa cometería el asesinato. Para una condena se necesita certeza”, finalizó.
