Es llamativo cómo, a veces, lo temas importantes, que repercuten directamente en la vida de los mendocinos, parecen estar fuera del radar de la clase política. Sin dudas, una de las noticias de mayor impacto de la semana fue la del incremento en el índice de desocupación en la provincia. No es, ni más ni menos, la cantidad de personas que se quedaron sin trabajo en Mendoza.
Sin embargo, el debate pasa por otro lado, como si se hubiese alterado el orden de las prioridades.
Entonces se discute si hace falta –o no– darle forma a la idea de reflotar un banco provincial. Hacia ese lado se busca desviar la atención. Y, mientras eso ocurre, miles de mendocinos no saben qué pasará con sus empleos.
