El suicidio de Santiago Morro García enlutó al mundo del fútbol. Según afirman los especialistas, la muerte de una persona joven por una gran frustración o desesperanza es devastadora no sólo para la familia y amigos, si no también para la comunidad, más aún si se trata de un ídolo como el futbolista uruguayo.  

Una de las conductas que destacan los escritos sobre esta problemática es que es común que los allegados se pregunten si “podrían haber hecho algo para impedir que esta persona se quitase la vida”.

En las últimas horas, el futbolista Jaime Ayoví -ex compañero del Morro en el Tomba- publicó en sus redes sociales parte de la conversación que mantuvo con el Morro y señaló sobre algunos comentarios: “No sabía que eran señales”.

El jugador fue separado del plantel, estaba deprimido y en tratamiento psiquiátrico. Además no veía a su hija desde hacía tiempo.

Según destaca la Organización Mundial de la Salud no existe un sólo motivo que lleve a una persona a intentar quitarse la vida y todos los casos prevenibles.

El psicólogo Ernesto Páez, uno de los creadores de la Ley Nacional 27.130 de Prevención del Suicidio, había afirmado en una nota a El Sol que “es verdad que el suicidio es un tema difícil de tocar, pero es importante empezar a transitar un camino para sacar a esta temática del lugar del tabú y que la comunidad sepa que tu hija y tu hijo pueden tener un problema dentro del campo de la salud mental y que puede ser atendido”.

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Las señales a tener en cuenta 

Facebook y la Asociación Internacional Para la Prevención del Suicidio (IASP) junto a otras organizaciones lanzó una guía con las señales de alarma que pueden indicar que una persona la está pasando mal y puede necesitar ayuda.

Si bien el documento está apuntado a las redes sociales, ámbito donde los jóvenes suelen expresar sus sentimientos, es aplicable para todos los ámbitos de la vida. 

“Si alguno de tus amigos publica mensajes o contenidos que te llaman la atención por ser negativos o por incitar a conductas autodestructivas, o si notás un cambio repentino en su conducta habitual, pueden ser señales de que está necesitando ayuda. Además de orientarlo a hablar con organizaciones o especialistas, vos también podés ayudarlo”, detalla.

Los especialistas coinciden en que hay que prestar atención a publicaciones, mensajes, fotos o videos que incluyan los siguientes temas:

• Comentarios relacionados con sentirse solo, sin esperanza, aislado, inútil o como una carga para los demás: “Siento que estoy en un agujero”; “No quiero volver a levantarme de la cama”; “Déjenme en paz”; “Todo lo hago mal”.

• Muestras de irritabilidad y hostilidad fuera de lo común: “Odio a todo el mundo”; “A la mie**a con todo”.

• Muestras de comportamientos impulsivos: conducción imprudente, un cambio significativo y, sobre todo, un aumento en el consumo de sustancias o exposición a otros riesgos.

• Mensajes sobre alteraciones en el sueño o en la alimentación: Publicaciones sobre alteraciones en el sueño o en la alimentación “Son las 3 de la mañana y sigo sin poder dormir”; “Tengo la garganta cerrada, no me pasa la comida hace 3 días”.

• Abandono de las actividades cotidianas: “Vuelvo a faltar a prácticas de química, no valgo para nada”; “Otro día más bajo las sábanas”.

• Uso de emoticones negativos: que describen los siguientes estados de ánimo: “triste”,  “culpable”, “decaído”, “perdido”, “irritado”, “mal”, “solo”.

Cómo ayudar 

Si una persona parece estar enfrentándose a problemas que lo superan, se pueden hacer muchas cosas para ayudarlo.

“Ponete en contacto con él, decile que entendés su dificultad. Podés ayudarlo a encontrar diferentes estrategias para empezar un proceso de resolución. Hay personas a las que les cuesta pedir ayuda y éste es un paso importante”, recomiendan.

Y agrega: “Sé claro y no des vueltas para comunicarte, siempre con una actitud empática, amable y entendiendo que para el otro lo que le sucede es muy difícil de resolver, aunque para vos no lo sea”.

Algunas sugerencias para empezar la conversación:

• La charla debe comenzar con respeto y mostrando preocupación por la situación que fue manifestada. Por ejemplo: “Estoy preocupado por vos porque pareces… (triste, decaído, etc.)”, “Me quedé preocupado por lo que pusiste sobre cómo te sentís…”. Sé específico acerca de lo que notaste.

• Invitá a tu amigo a un espacio de privacidad en el que pueda contar lo que le sucede. “¿Querés hablar?”; “¿Puedo ayudar en algo?”. Hablar del tema ayuda a disminuir la tensión interna.

• Si dice que no, vos podés decir: “Si no querés hablar conmigo, sería bueno que puedas hablar con alguien; y si no tenés a alguien de confianza, siempre podés encontrar un profesional especializado que te oriente”. Ofrece la posibilidad de servicio especializados de consulta personal u online.

A dónde pedir ayuda
 

Quienes tienen alguna crisis pueden comunicarse a sus teléfonos desde cualquier punto del país a Ayuda Al suicida. En la provincia se encuentra como CAS Mendoza.

Asimismo están disponibles el  911 ante una urgencia y el 0800 800 26843 (COVID)  interno número 3 para que cualquier persona que presenta una duda o advierte una problemática pueda consultar con un equipo de salud mental.