Las inauguraciones de muestras tienden a resaltar a los artistas y a ocultar su arte. Por extraño que esto parezca, la realidad lo señala de forma escandalosa en estas ocasiones. Uno, entre varios, por no decir todos se encuentran en proceso de catación, dando especializadas opiniones que nada tienen que ver con las obras, en el mayor acto de impostura enológica. Así, el arte queda relegado en las paredes, entre charlas alegres y copas en manos.
El objetivo del evento es el encuentro, con nuestra presencia apoyamos el trabajo del colega y del amigo y es allí, donde surgen planes para futuras exposiciones. Dejando que la prensa se encargue de la difusión, para que el público se sienta motivado a conocer el talento de los maravillosos artistas mendocinos. El arte es cedido al espectador para que se emocione, lo interprete y lo haga suyo en los días posteriores.
El viento fue la idea rectora que nucleó a Arcidiacono, a Testasecca y a Sabez, destacando desde los soportes que dominan, la forma en que este fenómeno incide en nuestro paisaje, en los viñedos y materiales nobles como la madera. Nada mejor que una bodega para llevar a cabo dicha exposición que estará abierta al público hasta el 11 de enero de 2013.
“La bodega busca que el espacio se posicione en Mendoza como un referente para artistas, mendocinos y turistas que quieran disfrutar un lugar accesible de expresión impregnado por lo mejor del arte contemporáneo”, asegura Mónica Caamaño de Bodega Trivento.
