La música es una particular emoción, una de las más vitales; en la cual, Eros se somete a Thánatos en acordes melodiosos. Sus manifestaciones más oscuras como el punk rock, el dark o el metal están, a pesar de las apariencias, vinculadas con la pulsión de vida y no con la de muerte. En cambio, la llamada pachanga, cumbia o reggaetón, guardaría en sus entrañas el impulso de destrucción sadomasoquista.
Para celebrar a Eros, no al dios, sino a su pulsión, se llevó a cabo los Premios Zero, una vez más en el Teatro Independencia. Una fiesta que resulta una excusa para reunir y escuchar la música que se produce en Mendoza. Es innegable que nuestra tierra tiene raíces rockeras y cada uno de sus habitantes están conectados biológicamente con ellas. ¿Quién no toca algún instrumento o tiene un tío, talento añejo, que cuenta sus fracasos y hazañas con la música? Lo difícil que era hacerse escuchar en la dictadura con recitales clandestinos. O, aquellos tiempos perdidos en el garaje intentando sacar un sonido limpio. Se dice que en cada cuadra había un grupo, y que ya no se los conocía por el nombre, si no por su calle; “Rioja al 200”, “Boedo y San Juan” o en casos más extremos, un “Perdón Nelson”, banda nacida por el sentimiento de culpa que les provocaba perjudicarle la existencia con sus disonancias al pobre vecino homónimo.
Consecuentes con esto, más de cien bandas se presentaron a la convocatoria que la revista Zero realiza desde hace 12 años.

La banda Caracol Salvaje fue la encargada de la conducción del show por segunda entrega consecutiva, intentando enrolar a los presentes en su club social y musical. Así fueron pasando los ganadores y los shows en vivo de Fauna, Los Deloreans, Limón, el colectivo de mujeres denominado Solistas no tan solas y un cierre de lujo con un gran mix de artistas.
La noche fue transcurriendo con el deseo latente de gloria pero, como esta es caprichosa, se va con quien prefiere. En esta ocasión, el multipremiado fue Mariano Di Césare de Mi Amigo Invencible recibiendo galardones por mejor arte de tapa, banda indie y banda del año. Obteniendo también un premio por mejor video al dirigir el trabajo de Emilio Cardone.

La celebración de este año tuvo la particularidad de abrir la convocatoria con la categoría “federal”, incluyendo bandas que no pertenecen a la provincia. A pesar de las ausencias, los ganadores fueron Federal Solita: Lucio Mantel y Federal Banda: Valle de Muñecas. A nivel provincial los merecidos reconocimientos fueron para : Banda de Mendores: Alejo Llanes, Rock: Negro Fiat en banda, Indie: Mi Amigo Invencible, Pop: Ekhtronic, Fusión Latina: Volantines, Rock Fuerte: Los Deloreans, Electrónica: Sacré Nom!, Rock Fusión: Bigote, Metal: Umea, Banda Nueva: Submarino, Power Rock: Vuelo, Punk: Los yetis con jeans, Solista Rock Folk: Jose Quiroga, Solista Rock Pop: Juampi Dicésare, Rock Pop: Androide, Tapa: Federico Calandria por “La nostalgia Soundsystem” de Mi Amigo Invencible, Video: Mariano Di césare por “La íntima vergüenza” de Emilio Cardone y Banda del año: Mi Amigo Invencible.
Aunque, aún hay mucho acorde por sacar, la música tuvo su fiesta, pues al fin de cuentas, “no todo es tan duro en la vida del rockero”, pasaron los Premios Zero.
