Su espíritu inquieto y creativo se percibe apenas aparece en escena. Con una amplia y cálida sonrisa, Natalia Camenforte nos invita a conocer su “mundo íntimo”, conformado por su familia, sus cosas, sus recuerdos y, sobre todo, por su arte.
Esta joven artista plástica mendocina, ya posee un nombre no sólo posicionado en nuestra provincia, sino también en países vecinos como Uruguay y ciudades más lejanas como Miami, New York y, recientemente, los Emiratos Árabes.
Pero no todo ha sido simple y en un “abrir y cerrar de ojos”.
“Todo me ha costado mucho y mi carrera la he ido forjando a puro pulmón”, comenta.
“En Mendoza, nadie te regala nada, y los pocos o muchos logros que he alcanzados hasta ahora, creo que han sido sólo fruto de un gran esfuerzo que he puesto y de contar con el apoyo de mis afectos”.

Casada desde hace 10 años con Ricardo y madre de Morena (7) y Luca (5), Natalia posee una mirada limpia, clara y amigable, esa claridad que para aquellos que tenemos el placer de conocer y seguir su trabajo, se ve plasmada en sus cuadros, donde el Abstracto, es uno de sus sellos más distintivos.
¿Qué es lo que te inspira a pintar?
“Nada en particular, depende de los momentos interiores por los que esté atravesando. Me gusta instalarme en mi taller de arte y ahí, comenzar a volar con mi imaginación y con mis pinceles y pinturas”. Si bien el abstracto es lo que más me ha definido, he pasado por otras etapas más figurativas, sin embargo, en este momento estoy regresando a mi primer amor, jugando con manchas y formas que se fusionan con rostros”, enfatiza la artista.

Los tonos turquesas y acqua no sólo son sus colores predilectos, muy presentes en sus obras como así en exquisita decoración de su casa, tal vez un poco influenciada en las aguas del Caribe mexicano, lugar en dónde la artista vivió por algunos años. Pero también, están los rojos, los magentas y marrones, ligados más a esa fuerza interior que también habita en Natalia.

¿Cómo definirías tu estilo como artista plástica?
“Mis cuadros son mi estado de ánimo del momento, con la suma de todo lo aprendido y el tiempo que le dedico. Soy autodidacta y no me encierro en un estilo hago lo que quiero y lo que siento”.
Cada vez surgen nuevos artistas lo cual implica a su modo, nueva competencia. En este sentido, ¿cómo ves el arte en Mendoza?
“Creo que es muy positivo que surjan nuevos artistas con nuevas propuestas. No siento que sean una competencia, hay espacio para todos y arte para todos los gustos. No soy celosa y lejos de mí está la envidia. Prefiero focalizarme en mis cosas, en mis desafíos y yo misma soy mi propia competencia, razón por la que me trazo objetivos y trabajo para alcanzarlos”, cuenta Natalia.
Y es así. Natalia Camenforte fue la única argentina invitada a participar recientemente, en la World Art Dubai, feria en la cual participó con una muestra de seis cuadros que causaron gran aceptación en el mercado árabe.

¿Cómo te llegó la invitación a participar de esta feria de arte?
“Me contactaron directamente ellos. Al parecer, habían visto mi portfolio en una galería. Como te dije, siempre estoy en movimiento y buscando nuevos desafíos por eso envío mi trabajo a galerías de arte, marchands, para que puedan conocer lo que hago. Así llegó esta propuesta de los Emiratos Árabes la cual acepté aún cuando fue una gran aventura”.
“Armar la muestra, realizar los trámites legales que implica el enviar obras de arte al exterior, coordinar la estrategia general de la muestra, su montaje, etc, fue agotador pero 100% positivo”, señala la joven artista plástica.

“Los Emiratos Árabes realmente me cautivaron. Pude conocer una ciudad tan diferente a nuestra provincia como es Dubai, su modernidad, su arquitectura y también acercarme a su cultura. Pude conocer gente y muchos colegas con los cuales intercambié experiencias a nivel artístico”.
¿Cómo convive la mujer, la madre, la esposa y la artista en el día a día?
“¡No sé!” (Risas)
“Trato de darle el tiempo que corresponde a cada cosa. Ante todo soy mamá y me preocupo de estar presente en el diario de la vida de mis hijos. Hace once años que estamos casados con Ricardo y hemos podido construir una hermosa familia. En cuanto a mi faceta de artista, si bien no es una obligación, yo lo tomo como un trabajo, es decir, diariamente me instalo aproximadamente seis horas en mi taller, pongo música y comienzo a pintar. Es una terapia relajante para mi, con el arte verdaderamente siento que vuelo”.
¿Qué desafíos están por estos días en tu mente?
“Me encanta poder llevar mi arte a otros lugares fuera de Mendoza. Soy un espíritu viajero (risas). Me gusta saber que mis cuadros, con los cuales he tenido una relación de amor y cercanía desde el inicio – razón por la cual muchas veces me cuesta desprenderme de ellos-, enmarquen una pared de algún lugar especial para el cual fue pensado por el comprador”, expresa emocionada Camenforte.
“En cuanto a mi próximo desafío, estoy terminando detalles para una muestra también en el exterior en la cual presentaré una muestra basada en el Vino como técnica esencial de pintura que emplearé en mis lienzos”.
Así, con su estilo descontracturado, sencillo y casual, Natalia Camenforte nos abrió las puertas de su vida para acercarnos un poco a su cotidianidad y a esos sueños, que sin duda, hacen de esta excelente artista plástica, un espíritu viajero.
Ping Pong: Naty x Naty

Un miedo constante: “Que les pase algo a mis hijos”.
El amor en tu vida: “Es el motor que nos mueve”.
El CD que siempre volvés a escuchar: “Nacionales viejos de Charly García y de Los Enanitos Verdes, entre otros”.
Un placer culposo: “Viajar”.
Los tres deseos del feliz cumpleaños: “¡Salud, salud y salud!”
El lugar a donde no podes entrar sin comprarte algo: “Todos y ninguno, es depende del día”.
Lo que define tu hogar: “La familia y el arte se ve por todos lados siempre hay algún proyecto dando vueltas ya sea muebles para reciclar, cuadros bastidores, etc”.
