“Una aventura extraordinaria” nos cuenta la historia de Pi Patel, un hombre nacido en la India, cuya vida desde pequeño tiene elementos particulares. Desde el origen del nombre del protagonista, Pi, hasta el hecho de haberse criado en un zoológico y profesar varias religiones, hacen de este un personaje especial, que hacen coherente para el espectador, su supervivencia durante largo tiempo en el mar, solo en un bote, acompañado por un peligroso tigre de bengala llamado Richard Parker.

Así, a través de los ojos de un superviviente, el tema de fondo de este filme es el creer, algo que el director Ang Lee plantea directamente desde el comienzo del metraje; en qué creemos y por qué creemos; en la vida, en Dios, en las personas. Tal vez uno de los temas más relevantes y comunes para todos los hombres, algo que todos alguna vez al menos nos hemos preguntado, y que en esta película se trata con inteligencia, sin inclinarse por una opción en particular, sino más bien, invitando a la reflexión, aún cuando hacia el final el tema se diluye un poco y el espectador más exigente pueda quedar con cierta sensación de superficialidad.

A pesar de esto último, que por supuesto está dentro de la más absoluta subjetividad, es necesario destacar el trabajo artístico visual detrás del filme, que va en correcta relación con la historia y el tema del filme.

La película presenta un alto contraste de los colores, los perfectos encuadres de cada toma y el 3D, están en armonía con este personaje que se aferra a lo que cree, a su fe en Dios, en la naturaleza y en sí mismo.

“Una aventura extraordinaria” es un avance en la cinematografía, involucrando al espectador en esta aventura, sumergiéndolo en ella. Hasta hoy, el 3D no había logrado ser un aporte narrativo en el cine, es decir, que daba lo mismo ver una película en 2D que en tres dimensiones; la historia no cambiaba en lo absoluto.

Fuente: cinetvymas.