Una denuncia por violencia de género terminó derivando, menos de 24 horas después, en un nuevo episodio de agresiones. Esta vez, la víctima fue atacada por dos familiares de su pareja, una mujer que la tomó del cuello y le dio golpes de puño y su madre, que colaboró para impedir que pudiera escapar.
El hecho ocurrió este domingo al mediodía en una casa del Pasaje Los Once, en Las Heras, y terminó con ambas agresoras aprehendidas -una más complicada que la otra-, sostiene la información a la que accedió El Sol.
La intervención policial comenzó durante después de las 12, cuando efectivos de la Subcomisaría Sánchez que patrullaban la zona a bordo del móvil 3707 fueron desplazados por el CEO hacia un domicilio ubicado hacia el este de calle Perú, donde se advertía sobre un ataque contra una mujer.
Al arribar al lugar, los uniformados fueron alertados por varios transeúntes de que dentro del lote 16 estaban golpeando a una mujer. Ante esa situación, descendieron inmediatamente del móvil e ingresaron visualmente en la propiedad, donde observaron la agresión.
Una de las mujeres, que vestía prendas blancas, tenía tomada del cuello a la víctima y le propinaba golpes de puño. A su vez, otra mujer adulta colaboraba con ella e impedía que la víctima pudiera desprenderse de la agresora y salir del lugar. Una tercera mujer se encontraba en la vivienda y les pedía a las atacantes que dejaran de golpearla.
Los efectivos actuaron de inmediato y lograron separar a las mujeres. De esa manera resguardaron a la víctima y evitaron que la situación continuara escalando. La mujer les explicó entonces que quienes la habían atacado eran su cuñada y su suegra.
El motivo de la agresión quedó vinculado directamente con un episodio ocurrido la noche anterior. Según relató la víctima, su pareja había sido aprehendida y puesta a disposición del Ministerio Público luego de que ella realizara una denuncia por maltrato que venía sufriendo por una situación de violencia de género.
La detención del hombre habría provocado la reacción de sus familiares. De acuerdo con lo que detallaron fuentes judiciales, la cuñada y la suegra se dirigieron contra la mujer que había denunciado al hombre, a quien atacaron físicamente en el interior de la propiedad.
Los policías solicitaron apoyo y al lugar arribaron móviles de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) y de Motorizada. Con la situación controlada, se estableció comunicación con la Oficina Fiscal, desde donde se impartieron las primeras directivas.
La mujer señalada como la principal agresora, de 46 años e identificada como Pamela Roxana Merino, fue aprehendida y trasladada a la Subcomisaría Iriarte. Su madre, de 66 años, también fue aprehendida y trasladada a una dependencia policial, mientras se aguardaba la declaración de la víctima y se avanzaba con las actuaciones correspondientes.
La víctima, de 37 años, manifestó que quería radicar una nueva denuncia por las amenazas y las lesiones sufridas durante el ataque. A simple vista, los policías no observaron lesiones de gravedad y, debido a su buen estado general, no fue necesario solicitar la intervención del Servicio de Emergencias Coordinado.

La sorpresa del caso: marihuana
Pero el procedimiento no terminó con las dos aprehensiones. Mientras era trasladada para formalizar la denuncia, la mujer manifestó voluntariamente que en el interior de su casa había marihuana. Con el paso de los minutos, dijo que pertenecía a su pareja. También expresó su intención de entregarla a los investigadores.
Ante ese dato, los efectivos evitaron manipular los elementos y dieron intervención a personal especializado en narcotráfico. Luego de las comunicaciones correspondientes con la Fiscalía, integrantes de la Policía contra el Narcotráfico (PCN) se trasladaron hasta la Subcomisaría Sánchez para continuar con el procedimiento.
En presencia de un testigo, la víctima entregó dos recipientes de telgopor que contenían distintos envoltorios con cannabis y una planta de aproximadamente un metro de altura. Los elementos quedaron bajo secuestro para las pericias correspondientes.
Durante la inspección se contabilizó una planta de cannabis de aproximadamente 43 gramos y distintos envoltorios y recipientes que contenían flores de cannabis.
Entre los elementos secuestrados había una bolsa tipo ziplock con 22 gramos, dos frascos de vidrio con 21 gramos, tres envoltorios con 4,64 gramos, un recipiente metálico con 17 gramos y cigarrillos artesanales combustionados con un peso de 8,96 gramos. También se halló un molinillo con restos de marihuana y un envoltorio con semillas de cannabis, de aproximadamente 0,97 gramos.
Todo el material fue secuestrado por el personal de la PCN y quedó incorporado a las actuaciones por una presunta infracción a la Ley 23.737..
El procedimiento terminó así con dos investigaciones que quedaron relacionadas en una misma intervención policial: por un lado, el ataque contra la mujer que había denunciado a su pareja por violencia de género y, por otro, el hallazgo y secuestro de marihuana que la propia víctima aseguró que pertenecía al hombre detenido este sábado.
