La "Pato" está en la mira de los vecinos y también de los investigadores en la zona del Campo Papa, San Vicente, Covitedyc y Proyecto Joven.

Viernes por la tarde; durante la noche y también en la madrugada. Los tiroteos se repitieron gran parte del sábado y el domingo y en algunas oportunidades duraron entre 5 y 6 horas. El oeste de Godoy Cruz está en llamas otra vez desde hace semanas entre personajes de los barrios Campo Papa, Proyecto Joven, Covitedyc y San Vicente, por citar algunos donde tienen base las organizaciones criminales, todo situado principalmente en el cuadro entre calles Salvador Arias y Salvador Civit y divido sobre presidente Arturo Illia.

Son enfrentamientos entre bandas por temas de territorialidad vinculados con el narcomenudeo y otros conflictos “menores” que terminan resolviéndose con armas de fuego. También hay broncas por robos entre conocidos. Siempre apuntan a los mismos: los del lato de Patricia Pato Castro y los de la Yaqui, Sandra Jaquelina Vargas, presa por tenencia de drogas y lavado de dinero pero con salidas transitorias mensuales.

El Sol accedió a una serie de videos con audios que demuestran el poder de fuego de las gavillas del sector. “Utilizan subfusiles FMK-3 y también pistolas calibres 9 milímetros”, contaron fuentes policiales que trabajaron en el lugar en las últimas 72 horas.

En diversas investigaciones de este diario y provinciales (por abuso de armas, lesiones y asesinatos, entre otros) y federales (estupefacientes), han quedado plasmadas declaraciones testimoniales y otras pruebas que las ubican como líderes de bandas con jóvenes soldaditos o pichones dispuestos al cruce armado para quedarse con el territorio.

Eran socias hace algunos años pero “algún negocio”, como describieron pesquisas consultados por este diario, las distanció. Es más, un hermano de la Yaqui que vive en el sector, conocido como el Pitu (con pasado carcelario) es uno de los principales apuntados por sus enfrentamientos con la gente que responde a la Pato.

Cualquier problema es motivo para sacar un arma de fuego y comenzar a disparar. Hasta le balearon el perro a la primera de las citadas de un balazo y esto provocó el malestar seguido de una reacción armada. El perro -cruza con pitbull-, le avisaba a la mujer sobre posibles allanamientos o la llegada de desconocidos a su propiedad ubicada en la manzana F del barrio Covitedyc.

Apuntaron como autor de la muerte del can al “Walter” -se reserva su identidad-, un joven de 25 años que fue allanado por la Policía contra el Narcotráfico (PCN) en la manzana A del barrio San Vicente en enero del 2020 por venta de drogas en pequeñas cantidades: durante esa medida encontraron 1.800 dosis de cocaína (uno de los secuestros más destacados por la cantidad de nudos) en el interior de un osito de peluche.

Los vecinos que nada tienen que ver con los enfrentamientos están hartos. “No podemos salir de la casa. Somos rehenes”, aseguran. También los policías de la jurisdicción no quieren saber nada. “Todos los días es lo mismo” detalló un policía a este diario que en las últimas horas tuvo que hacer guardia en la puerta de un domicilio atacado a balazos.

Este domingo durante la madrugada varias movilidades de la Unidad Especial de Patrullaje (UAP), Unidad de Acción Preventiva (UAP), de la Comisaría 40ª y de la Policía Científica llegaron hasta la propiedad del barrio Covitedyc con el objetivo de recabar información para analizar.

Científica arribó hasta la zona para levantar vainas servidas y cotejar luego con otros hechos. Estuvieron varias horas durante la madrugada de este domingo. El objetivo es conocer si los autores de los hechos son los mismos de otras escenas.

El Ministerio Público y la Policía de Mendoza desarrollaron una megainvestigación que permitió sitiar la zona el 12 de marzo de este año. Hubo varios detenidos con secuestro de armas y drogas durante los allanamientos. En el medio hubo asesinatos, heridos y más secuestros de sustancias ilegales. Pero no todo terminó allí y los cruces entre las bandas continuaron con el paso de las semanas.

Desde julio hasta estos días los tiroteos fueron constantes. Y hasta una hermana de la Pato Castro, Ana María, con domicilio en el barrio San Martín, fue detenida con un arma de fuego, droga fraccionada y una importante cantidad de dinero en efectivo mientras circulaba al mando de un Renault Kangoo gris por el barrio Ruiseñor de Godoy Cruz. Su pareja logró escapar.