Un empresario gastronómico fue imputado por el delito de lesiones graves tras protagonizar una violenta agresión en una estación de servicio ubicada a metros del barrio Dalvian de Ciudad. El hecho ocurrió el 10 de septiembre pasado y quedó registrado en un video que fue clave para sostener la acusación. La víctima sufrió fracturas en el rostro y presentó más de 30 días para recuperarse de las lesiones, tal como revelaron los informes médicos.
De acuerdo con la investigación que lidera el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, minutos antes de las 9.20 del día citado, la víctima se encontraba a bordo de su camioneta Volkswagen Amarok en la fila de la estación de servicio YPF ubicada sobre la colectora de avenida Champagnat, a metros del acceso 5 citado complejo.
En ese momento, otro conductor –Ramiro Alonso Isgro (37), empresario gastronómico vinculado con el Jockey Club, al ex café Bonito, dirigente del club Independiente Rivadavia, y propietario de un Audi Q5- descendió de su vehículo y se acercó al rodado de la víctima, Nicolás Hernán Espínola.
Sin mediar palabra, Alonso le dio tres golpes de puño a través de la ventanilla del vehículo, impactando directamente en el rostro de la víctima, se desprende de la instrucción, de lo que registró una cámara de seguridad y lo que detallaron los testigos.
Según el informe médico incorporado a la causa, Espínola sufrió fractura de las paredes de la órbita izquierda, fractura de la lámina papirácea del etmoides y del piso orbitario, además de enfisema intraorbitario y hemorragia interna.
Las lesiones le demandaron una prolongada recuperación e implicaron una incapacidad laboral superior a un mes, lo que motivó que el expediente terminara en manos de Pirrello y con la representación querellante de Álvaro Lavado.
El ataque, según detallaron fuentes del caso, se originó por una discusión banal en la fila de carga: Alonso habría interpretado que Espínola “se adelantó” en el turno para cargar combustible. Sin embargo, esto no habría sucedido así.
El hecho fue captado por las cámaras de seguridad de la estación y se pontentó con el aporte de testigos, material que resultó determinante para reconstruir la secuencia y atribuirle la autoría al empresario.
El fiscal de la causa, tras reunir las pruebas y testimonios, resolvió imputar a Alonso por lesiones graves y se espera que el caso llegue a juicio. Mientras tanto, el acusado permanece en libertad, aunque con medidas de restricción hacia la víctima.
