Familiares, amigos y colegas despidieron la tarde de este lunes los restos del comisario general Camilo Uvilla, quien falleció horas atrás a raíz del coronavirus.

El cortejo fúnebre pasó por la avenida San Martín, en pleno centro mendocino, ante la mirada de decenas de uniformados que lo saludaron con la venia al costado de la calle, algunos evidentemente conmocionados por la partida del jefe policial.

Uvilla había ascendido a comisario general a comienzos de año y había sido designado como jefe del Centro Estratégico de Operaciones (CEO), tras su paso por la Jefatura Distrital de Seguridad VI. 

Anteriormente, lideró la Unidad de Acción Preventiva (UAP), la Unidad Especial de Patrullaje Godoy Cruz (UEP) y fue conocido por ser el jefe de custodios de tres gobernadores: Roberto Iglesias, Julio Cobos y Celso Jaque.

También integró el Grupo Especial de Seguridad (GES) y la Patrulla de Rescate.

Su muerte produjo un profundo dolor en la fuerza y fue despedido por dirigentes de la política local