La investigación duró pocos días pero terminó siendo efectiva. La denuncia apuntaba a un par de casas del popular barrio El Carmen, en Guaymallén. Sumergidos en el temor y también cansados por la constante comercialización de estupefacientes en pequeñas cantidades, lo comúnmente llamado narcomenudeo, vecinos informaron a la Policía Federal sobre los personajes que se movían en la clandestinidad.
Así fue que, durante este sábado por la tarde y la noche, personal de la Brigada perteneciente a la División Operativa Federal de la provincia irrumpió en tres domicilios: detuvo a una pareja sospechada de las transacciones de sustancias e incautó más de 7 kilos de marihuana compactada en ladrillos y en picadura.
También secuestraron cocaína, elementos para el fraccionamiento y casi 20 mil pesos que, de acuerdo con la pesquisa, podría ser producto de las ganancias que obtenían el hombre y la mujer que fueron capturados y quedaron incomunicados a disposición de la Justicia federal.

Después de los primeros trabajos de campo en dos viviendas de la manzana T, los sabuesos confirmaron que los moradores de uno de los domicilios, Jesús Antonio Valdivia, conocido como el Negro Bebé y de 45 años, y su mujer, Yésica Isabel Rodríguez (26), evidenciaron conductas típicas de comercio de estupefacientes, como pase de manos entre cliente y vendedor.
Además del narcomenudeo, testigos aseguraron que la pareja enviaba “constantemente” drogas hacia departamentos del Sur provincial.
No sólo eso, detectaron que, en la zona, había soldaditos que respondían a los sospechosos con la misión de hacer de campana advirtiendo sobre cualquier situación anormal en el complejo –como presencia de policías– y la llegada de autos de alta gama cuyos ocupantes adquirían sus dosis en el “quiosquito”.

Con todas las pruebas incorporadas, los policías solicitaron la orden de allanamiento correspondiente –el caso está en manos del juez Marcelo Garnica– e irrumpieron en tres domicilios.
Uno de los motivos para avanzar sobre los domicilios se dio porque un presunto comprador fue frenado por los detectives y le encontraron en su poder un trozo de marihuana de gran tamaño.
Esto provocó que los policías sospecharan que podrían estar frente a vendedores de drogas que acopiaban importantes cantidades de cannabis.
Con toda la pesquisa cerrada, el sábado allanaron las casas: en la casa 1 de la manzana T, detuvieron al Negro Bebé y a su pareja. Allí también encontraron siete ladrillos de marihuana que hicieron un peso de 6,939 kilogramos y una bolsa de nilon conteniendo 74 gramos de cocaína. Además, había picadura, frascos y cigarrillos de la hierba (en total, había 7,152 kilogramos de cannabis).
De esa propiedad secuestraron 6.500 pesos. De otro de los domicilios, que también era “visitado” por el señalado vendedor de droga, incautaron 12.690 pesos.
Un tercer hombre, de 37 años, no fue detenido pero quedó a disposición de la Justicia porque podría estar relacionado con los elementos decomisados.

