Otra acusación por femicidio fue desestimada por un jurado popular en Mendoza. Este viernes, Franco Cuello Nadal fue hallado culpable del delito de homicidio culposo por el crimen de Valeria Ramírez, su pareja, ocurrido en noviembre de 2022 en Godoy Cruz. Los doce mendocinos que conformaron el tribunal determinaron que el disparo que ocasionó la muerte de la mujer fue accidental.
“Nosotros, el jurado, por unanimidad, encontramos al acusado, Franco Nicolás Cuello Nadal culpable del delito de homicidio culposo”, se leyó en una de las salas del Polo Judicial, lo que despertó muestras de felicidad de los abogados y de los familiares del imputado.
La decisión del jurado popular no fue en línea con la versión de la Fiscalía de Homicidios, que había acusado de femicidio a Franco Cuello Nadal, delito cuya única pena posible era la de prisión perpetua. La instrucción estuvo a cargo de Claudia Ríos, quien durante el debate estuvo acompaña por Fernando Guzzo, jefe de la Unidad Fiscal.
Pero, al mismo tiempo, la decisión del jurado tampoco fue en consonancia con la declaración del policía imputado. En su exposición, Cuello se mostró conmocionado y sostuvo ante todas las partes del proceso que la muerte de la pareja fue un accidente doméstico y que el disparo que terminó con su vida fue realizado por el hijo de ambos, quien en ese entonces tenía 4 años.
El jurado entendió que el policía, quien se desempeñaba como auxiliar del Grupo Especial de Seguridad (GES), manipulaba el arma en la habitación donde se produjo el hecho de sangre y se le escapó el tiro que terminó con la vida de Valeria Ramírez.
Tras esta decisión, el juez técnico Alejandro Miguel determinará la fecha de la audiencia de cesura, momento en el cual las partes solicitarán la pena para Franco Cuello Nadal. El policía pasó de arriesgar perpetua a un castigo de 1 a 5 años de prisión.
Este caso conforma la segunda acusación por femicidio que es desestimada por un jurado popular en Mendoza en los últimos cuatro meses. El pasado 8 de mayo, otro tribunal conformado por doce mendocinos también descartó la teoría del caso de la Fiscalía de Homicidios y llegó a un veredicto por unanimidad contra Juan Manuel Tarrés por “lesiones leves dolosas”. Esta decisión dejó impune el crimen de Jésica Olguín. Tarrés había llegado imputado por “abuso sexual con acceso carnal, homicidio agravado por el vínculo y homicidio agravado por ser cometido en perjuicio de una mujer en contexto de violencia (femicidio)”, pero el jurado entendió que el hombre en realidad no había estado en la escena.
