El imputado fue registrado por la víctima con su teléfono celular.

Un nuevo video que se incorporó como prueba a la causa en la que está imputado el empresario gastronómico Ramiro Alonso Isgro (37), acusado de lesiones graves por la violenta agresión a un automovilista en una estación de servicio ubicada frente al barrio Dalvian de Ciudad, es considerado prueba fundamental para la reconstrucción del caso.

El registro, filmado por la propia víctima inmediatamente después del ataque físico, muestra a Alonso continuando con los insultos y amenazas verbales, en una actitud que contradice su versión de los hechos, la que presentó 15 días después de ocurrido el suceso.

El material fue ofrecido por el denunciante, Nicolás Espínola y su abogado, Álvaro Lavado, y muestra la secuencia posterior a los tres golpes que le provocaron fracturas en el rostro y más de un mes de recuperación médica.

En las imágenes, Alonso -propietario de un Audi Q5 y referente del ambiente gastronómico mendocino- se encuentra cerca del vehículo de la víctima y le dice: “Bajate”, “filmá mi Audi Q5”, “infeliz”, “payaso”, mientras un guardia del complejo cerrado interviene en la escena.

Según confirmaron fuentes judiciales, el video fue incorporado al expediente que instruye el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, y refuerza la hipótesis de que no existió ningún tipo de amenaza o exhibición de arma por parte de la víctima, tal como había denunciado el empresario en una contradenuncia posterior que hizo el 25 de setiembre.

La agresión ocurrió el 10 de septiembre, cerca de las 9.20, cuando ambos conductores coincidieron en la fila de carga de la estación de servicio YPF sobre colectora Champagnat.

De acuerdo con la acusación, Alonso descendió de su Audi y, sin mediar palabra, golpeó tres veces a través de la ventanilla de la camioneta Volkswagen Amarok de Espínola, causándole fracturas de órbita y piso orbitario, hemorragia interna y enfisema intraorbitario, según el informe médico.

El caso publicado por El Sol tomó mayor notoriedad cuando el empresario presentó, quince días después del hecho, una contradenuncia en la que aseguró haber sido amenazado en ese momento con un arma de fuego por Espínola, vecino del mismo complejo.

Sin embargo, esa versión no logró sostenerse tras la revisión de las cámaras de seguridad y los nuevos elementos aportados. Los peritajes, destacaron fuentes judiciales, no detectaron la presencia de ningún arma ni indicios de que la víctima hubiera bajado del vehículo.

La investigación principal por lesiones graves se encuentra en proceso de instrucción y se encamina a ir a debate porque no restarían demasiadas pruebas para producir.

En tanto, la contradenuncia del empresario, que está bajo la órbita del fiscal de Delitos No Especializados Juan Manuel Sánchez, podría ser archivada en los próximos días, dado que “no se ajusta a lo que realmente sucedió”, según adelantaron las fuentes consultadas por este diario.