Un efectivo de la Policía de la provincia de Misiones fue asesinado de un disparo en la cabeza y se confirmó que un grupo comando se robó armas de la base de Infantería, a la vez que se ordenó la intervención de la dependencia.
En la mañana del lunes, en la base de la División de Infantería de la Unidad Regional III, fue hallado sin vida el Cabo 1º Mauricio Miñarro y, luego de las averiguaciones, se constató que faltaban cuatro armas.
Las mismas serían dos fusiles automáticos livianos (FAL) y dos escopetas calibre 12/70 y ahora los investigadores averiguan si asesinaron a Miñerro para ocultar el robo.
Ante el caso, desde el medio Misiones Online confirmaron que se lleva a cabo un operativo cerrojo y se continúa con la realización de pericias.
Los investigadores tienen diversas dudas acerca de qué originó el asesinato del agente y esto se suma a que, al momento del crimen, en el destacamento debían haber estado otros tres efectivos, pero solo se encontraba Miñerro, que estaba vestido de civil.
“La Jefatura de Policía de Misiones investiga un presunto homicidio ocurrido durante la madrugada de hoy en la base de la División de Infantería de la Unidad Regional III. En el lugar fue encontrado el cuerpo sin vida del Cabo primero Mauricio Miñarro con un disparo en la cabeza“, destaca el comunicado oficial de dicha fuerza.

Por último, le dieron el pésame a sus cercanos: “La Policía de Misiones lamenta la pérdida de uno de sus miembros, envía sus condolencias a la familia y amigos, y reitera su compromiso con el esclarecimiento de este lamentable episodio, empleando todos los recursos necesarios para llevar tranquilidad a la comunidad“.
Intervienen el destacamento de Infantería
Ante esta situación, la Jefatura de Policía de Misiones ordenó la intervención del destacamento de Infantería de la Unidad Regional III de Eldorado luego de que se encontrar supuestas irregularidades en el funcionamiento de la comisaría.
La fuerza indicó a través de un comunicado que se analizaron las cámaras de seguridad de la ciudad misionera y se tomaron distintos testimonios, mientras que recalcaron que no se descartan ninguna hipótesis.
Además, los investigadores relevaron los libros obligatorios de la sede policial, documentos que presentarían presuntas anomalías en sus registros.
En este contexto, la fuerza instruyó a la Dirección de Asuntos Internos para que inicie la investigación pertinente con el objetivo de constatar posibles responsabilidades sobre “el resguardo de “los elementos institucionales y la disposición del personal que prestaba servicios en esa división“.
Al mismo tiempo, el escrito agrega que agentes del área de Homicidios e Investigaciones Complejas efectúan un análisis sistemático a fin de reconstruir cómo fueron las últimas horas del suboficial Miñarro y de los demás uniformados que debían encontrarse en funciones.
