El hombre acusado de dispararle en mayo del año pasado en el rostro a su expareja en el barrio San Martín y de intentar hacer pasar el ataque como un intento de robo deberá sentarse en el banquillo de los acusados. La jueza Claudia Tula rechazó este martes todos los planteos de la defensa de Rubén Darío Castro, no hizo lugar al pedido de sobreseimiento, confirmó el requerimiento de elevación a juicio y también le negó el beneficio de la prisión domiciliaria.
Con esa resolución, el expediente quedó encaminado hacia el debate oral, donde Castro deberá responder por intento de femicidio y que prevé una de las penas más severas del Código Penal.
En su análisis, la magistrada entendió que existen elementos suficientes para sostener, con el grado de probabilidad requerido en esta etapa del proceso, que el acusado actuó con la intención de matar a la mujer. Por ese motivo, descartó los argumentos de la defensa, que buscaban frenar el avance de la causa antes del juicio.
Una mujer fue baleada en el barrio San Martín de Ciudad e investigan si la atacó su ex pareja
Una mujer de 37 años fue baleada la tarde de este martes en el barrio San Martín, en Ciudad, y quedó internada en el Hospital Lagomaggiore. Quedó en observación debido a que el proyectil ingresó por uno de sus pómulos y…
El caso ocurrió la tarde del 20 de mayo del año pasado, y, en un primer momento, estuvo rodeado de una versión que rápidamente comenzó a desmoronarse, tal como reveló este diario.
La víctima, de 37 años por aquellos días, llegó al Hospital Lagomaggiore con un disparo en el pómulo izquierdo y aseguró inicialmente que dos delincuentes la habían atacado para robarle cuando caminaba por la calle.
Sin embargo, mientras los policías entrevistaban a la mujer en el hospital, un llamado al 911 cambió por completo el rumbo de la investigación. La comunicación alertaba sobre una violenta discusión en una casa de la manzana I del denominado Fuerte Apache, ubicado en el corazón del barrio San Martín.
Los testigos describieron que una mujer había salido ensangrentada del inmueble junto con un hombre identificado como Rubén, quien la subió a un Peugeot gris y la trasladó al hospital antes de desaparecer.
Cuando los efectivos de la División Homicidios, Policía Científica y la Unidad Investigativa de Capital inspeccionaron la propiedad, encontraron manchas de sangre que comenzaban en la cochera, continuaban por la vereda y llegaban hasta la calle. Para los detectives, esa secuencia era incompatible con un asalto en la vía pública y reforzaba la hipótesis de que el disparo se había producido dentro de la casa.
Otro elemento considerado clave fue la declaración inicial de la hija de la víctima, quien les manifestó a los pesquisas que el disparo había ocurrido en una de las habitaciones y que el autor había sido su padrastro.
Aunque posteriormente modificó esa versión, para la instrucción ese primer testimonio, sumado al resto de las evidencias, permitió orientar definitivamente el caso hacia un episodio de violencia de género.
El caso de la mujer baleada en Ciudad: de la teoría de un “robo” a un presunto intento de femicidio
Para los investigadores judiciales y policiales, no hubo intento de robo. Tampoco dos atacantes sorpresivos en la calle que abordaron a la mujer, una mujer de 37 años. La principal hipótesis que manejan los pesquisas es que el disparo se produjo…
Con esos elementos, la fiscal de Homicidios Andrea Lazo ordenó la captura de Castro. Horas después del ataque, personal de la División Homicidios lo localizó en una propiedad de Dorrego, Guaymallén, donde también secuestró el Peugeot utilizado para trasladar a la mujer hasta el efector público.
Desde entonces, la instrucción avanzó sobre la hipótesis de que el acusado intentó encubrir el hecho simulando un robo callejero. Esa reconstrucción fue respaldada por los indicios reunidos durante la pesquisa y terminó sosteniendo la acusación presentada por el Ministerio Público.
