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Para los investigadores judiciales y policiales, no hubo intento de robo. Tampoco dos atacantes sorpresivos en la calle que abordaron a la mujer, una mujer de 37 años. La principal hipótesis que manejan los pesquisas es que el disparo se produjo dentro de una vivienda del barrio Fuerte Apache y que fue Rubén Darío Castro, ex pareja de la víctima, quien gatilló el arma. El hombre terminó detenido horas más tarde en una vivienda de Guaymallén (uno de los domicilios que tenía registrado) luego de abandonar a la mujer en el hospital y desaparecer.

El caso publicado por El Sol se registró el martes por la tarde en la manzana I del denominado sector del complejo ubicado en el corazón barrio San Martín en Ciudad.

Cerca de las 19.30, ingresó a la guardia del Hospital Lagomaggiore una mujer con una herida de arma de fuego en el pómulo izquierdo. A pesar de la gravedad del cuadro, la víctima estaba consciente y sin riesgo de vida, determinaron los profesionales de la salud.

Allí fue entrevistada por personal de la Comisaría 33°, a quienes aseguró que había sido abordada por dos sujetos cuando caminaba por la calle y que, al resistirse al robo, le dispararon.

Pero esa primera versión pronto empezó a desmoronarse. A los pocos minutos, un llamado al 911 alertó sobre una situación violenta en el domicilio de la mujer, ubicado en la manzana I. Según el reporte, un hombre y una mujer salieron a los gritos desde la vivienda, y ella tenía el rostro cubierto de sangre.

Los testigos señalaron que el sujeto, identificado como “Rubén”, estaba fuera de sí, alterado, posiblemente bajo el efecto de estupefacientes. La cargó a un Peugeot gris y se fue del lugar a toda velocidad, detallaron las fuentes a este diario.

En el domicilio, el personal de Homicidios, Científica y la Unidad Investigativa encontró un rastro de manchas hemáticas que comenzaba dentro de la cochera, seguía por la vereda y terminaba en plena calle. Aunque no se trataba de una cantidad abundante de sangre, la continuidad del rastro fortaleció la hipótesis de que el hecho no ocurrió en la vía pública, sino dentro de la propiedad.

El punto clave que consolidó la sospecha fue el testimonio de una menor de edad, hija de la víctima e hijastra del acusado. La joven declaró inicialmente ante los pesquisas que el disparo se había producido en una de las habitaciones de la casa y que el autor había sido su padrastro. Más tarde cambió su versión, pero el aporte ya estaba hecho: la instrucción ya contaba con suficientes elementos para encaminarse hacia un caso de violencia de género.

Con esos datos, se ordenó la búsqueda urgente de Rubén Darío Castro, de 38 años. Finalmente, a las 22.10, personal de la División Homicidios logró capturarlo en calle Paso de Los Patos, entre Gualberto Godoy y Brunetti, en Dorrego, Guaymallén. Estaba con el vehículo utilizado para llevar a la víctima al hospital, un Peugeot.

La causa quedó en manos de la fiscal de Homicidios Andrea Lazo, quien instruye el expediente y analizaba endilgarle al sospechoso la calificación de homicidio en grado de tentativa, agravado por mediar violencia de género.

En las próximas horas, la representante del Ministerio Público esperaba el resultado de peritajes y posibles secuestros de evidencia que permitan confirmar el uso de un arma de fuego dentro de la vivienda. Este miércoles la víctima permanecía internada en observación, fuera de peligro.