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Un joven de 20 años quedó internado en grave estado este domingo por la noche luego de ser atacado con un arma blanca dentro de un colectivo que circulaba por Godoy Cruz. El agresor escapó y no fue capturado. La investigación quedó en manos de la Unidad Fiscal de Homicidios.

El hecho ocurrió a las 20 en la zona de calles Joaquín V. González y Salvador Arias. El joven herido fue identificado como Uriel Axel Siriani, de 20 años, con domicilio en el barrio La Gloria. Por fuentes a las que accedió El Sol, quedó internado y su estado revestía gravedad.

De acuerdo con la reconstrucción inicial, el colectivo del Grupo 400, interno 420, circulaba de sur a norte por Joaquín V. González. Al llegar a la parada ubicada en la intersección con Salvador Arias, descendieron algunos pasajeros.

En ese momento, uno de ellos salió corriendo hacia el norte. Mientras tanto, los pasajeros que permanecían en la parte trasera del colectivo comenzaron a advertir que un joven había sido apuñalado y que estaba perdiendo mucha sangre.

Siriani fue trasladado inicialmente hasta el Hospital del Carmen, ubicado a pocas cuadras del lugar. Allí recibió las primeras atenciones y posteriormente fue derivado al Hospital Lagomaggiore en una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado.

Los médicos constataron que presentaba tres heridas de arma blanca en la espalda, sobre el costado derecho y a la altura de las costillas. Desde el nosocomio capitalino detallaron que el diagnóstico era reservado y, de acuerdo con la información incorporada, permanecía en grave estado.

Buscaban reconstruir el ataque

Ante la gravedad de las lesiones, la causa fue inicialmente caratulada como averiguación de lesiones graves y se ordenaron distintas medidas para intentar determinar quién atacó al joven y qué ocurrió dentro del colectivo.

La fiscalía, con Oscar Malla a la cabeza, dispuso que el chofer del micro fuera trasladado para prestar declaración y que se realizara un procedimiento en la zona del ataque. También se solicitó el trabajo de la Unidad Investigativa Departamental (UID) y de Policía Científica.

Uno de los principales objetivos era establecer si había cámaras del CEO que hayan registrado el momento del ataque o la huida del agresor. Además, los investigadores buscaban obtener las imágenes de las cámaras instaladas dentro del colectivo para determinar qué sucedió durante el recorrido y, especialmente, identificar al atacante.