Una madre y sus dos hijas son juzgadas en los tribunales federales por regentear un prostíbulo de la Cuarta Sección de donde rescataron a varias mujeres de distintas nacionalidades.
Las acusadas son Angélica Yolanda Moreno (63) y sus hijas Micaela Vanina (39) y Lorena Anahi Bontorno (42) sobre quienes pesa el delito de trata de personas contemplado en la ley 26842, que en caso de hallarlas responsables podrían ser condenadas a 10 años de prisión.
El debate comenzó este jueves en los tribunales federales y está previsto que continúe la próxima semana.
Las mujeres fueron detenidas en mayo de 2014 luego de que la Justicia federal recibiera un llamado anónimo en el cual informaba que en una vivienda de la calle Federico Moreno al 2100 de la Cuarta Sección funcionaba un prostíbulo.
El llamado precisaba que en la casa, que antes funcionaba como un hotel, había chicas en la vereda -entre ellas menores- y que entraba y salía gente de día y de noche. También hacía referencia a la encargada, a quien describía como una mujer de unos 60 años a la que le decían Tita.
Frente a esto la justicia ordenó una seria de medidas, entre ellas tareas de vigilancia en el lugar, para comprobar si existía el delito de trata. Fue entonces que constataron que había mujeres de diversas edades en la vereda que ofrecían abiertamente sexo en la vía pública. Días después se ordenó un allanamiento en el lugar donde encontraron a las 8 mujeres y detuvieron a las 3 encargadas. Las acusadas llegaron al debate con prisión domiciliaria. Durante la instrucción les embargaron sus bienes.
Tita Moreno parece tener a toda su familia dedicada a regentear prostíbulos. Tal es así que en el mes de marzo de este año un nuevo allanamiento se realizó en la vivienda.
Esta vez fue la hermana de la mujer quien trabajaba como encargada. El operativo fue similar, y si bien en este caso Fermina (66) precisó que las mujeres no estaban secuestradas, sí ejercían la prostitución y Moreno les cobraba una comisión por cada cliente.
Al parecer, tras la detención de Tita, Fermina se habría quedado con el negocio familiar. La mujer quedó detenida y podría atravesar el mismo proceso que sus familiares.
La ley por las que las acusan
La ley nacional 26842 contempla en su artículo 145 precisa que será reprimido con prisión el que ofrece, capte, traslade, reciba o acoja personas con fines de explotación, ya sea dentro del territorio nacional, como desde o hacia otros países, aunque mediare el consentimiento de la víctima. Esto significa que aunque las jóvenes no hayan sido secuestradas, existe el delito de trata ya que el regenteador abusa de la situación de vulnerabilidad de las víctimas.
