El fallo se ventiló días atrás en los Tribunales de calle España.

Hasta hace casi un año, los casos de portación de armas de fuego que eran secuestradas durante procedimientos narco en Mendoza eran instruidos por la Justicia provincial, mientras que el fuero federal investigaba sólo lo vinculado a la infracción a la Ley 23.737 (de estupefacientes).

Pero, en agosto de 2022, un fallo cambió esa situación y sentó un precedente. El fiscal general Dante Vega solicitó que el expediente por el secuestro de un revólver a un detenido con sustancias ilegales debía pasar a la órbita de la Justicia federal. Básicamente, entendía ese hallazgo estaba estrechamente relacionado con la actividad de comercialización de las drogas, ya que facilita la comisión de ese delito.

Si bien el pedido fue rechazado por un juez de primera instancia, la Cámara Federal de Apelaciones le dio la razón al representante del Ministerio Público. Ahora, a pocos días de que se cumplan 12 meses desde que se dictó esa resolución, el acusado por ese caso fue condenado por los dos delitos que se le endilgaban.

Se trata de Franco Lautaro Martínez Pérez quien cayó el 19 de junio de 2022 con cocaína y marihuana lista para la venta durante un control de rutina que realizó personal del Cuerpo Motorizado de la Policía de Mendoza en Las Heras.

Ese día, alrededor de las 5.40, los efectivos hacían maniobras operativas en la zona de El Plumerillo y detectaron un Renault Clio gris que circulaba por calle 3 de Febrero. El conductor, al notar la presencia de los uniformados, aumentó su velocidad y dobló por Fray Luis Beltrán, hacia el norte.

Ante eso, los funcionarios le hicieron señas para que detuviera la marcha y el hombre al volante, sin opciones, estacionó a un costado del camino. Acto seguido, lo hicieron descender del rodado y, luego de practicarle el palpado de armas, que fue negativo, procedieron a requisar el auto.

Fue allí cuando dieron en el asiento del acompañante con un revólver Smith & Wesson calibre 38 Special, con tres municiones en el tambor. Posteriormente, mediante los peritajes de balística, se determinó que era apto para el disparo.

En el sector trasero, los policías encontraron un bolso deportivo que contenía 23 envoltorios de cocaína (127, 2 gramos), tres bolsas de nailon con la misma droga compactada, otro paquete con marihuana prensada (36,4 gramos) y una balanza de precisión con restos de la sustancia blanquecina.

Por ese motivo, terminó procesado por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización en concurso real con portación ilegal de arma de guerra, luego de la resolución que estableció que ambos delitos debían instruirse de forma unificada.

Finalmente, la defensa de Martínez Pérez pactó con la Fiscalía un juicio abreviado, en el que debió admitir la autoría de los hechos por los que se encontraba acusado.

La jueza María Paula Marisi del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Mendoza Nº 1 homologó el acuerdo entre las partes y dictó la sentencia de cuatro años y cinco meses de prisión contra el detenido.