Imagen ilustrativa.

Una mujer de 33 años quedó a disposición de la Justicia la madrugada de este domingo luego de ser denunciada por llevarse con fines desconocidos al hijo de su ex pareja, de 2 años, y ocultarlo en la casa de una amiga, en Guaymallén.

Fueron efectivos de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) los que trabajaron la novedad por averiguación de paradero durante horas con efectivos de la Subcomisaría Conde y encontraron a la criatura en un domicilio de zona de calles Los Jazmines y Las Azucenas del barrio Higuerita, mientras permanecía al cuidado de una niña de apenas 10 años.

El extraño y preocupante caso tu su inicio durante la madrugada de este domingo, cuando ingresó una novedad al 911 advirtiendo sobre una denuncia de averiguación de paradero de un niño de 2 años. Un hombre detalló que su ex pareja se había llevado a su hijo de su domicilio del barrio cerrado Los Guindos y que no era la madre biológica.

Debido a esto, los efectivos de la UEP iniciaron los trabajos de seguimiento y constatación de domicilios de las personas involucradas para intentar encontrar al pequeño.

Por la información que recibieron y analizaron los uniformados, la mujer que se llevó al niño fue identificada como Romina Guadalupe Irrutia y tenía domicilio en zona de calles Cañadita Alegre y “antigua” Adolfo Calle, explicaron fuentes judiciales.

Los policías llegaron hasta su domicilio como primera medida de rastrillaje y la mujer no estaba. Sólo se encontraban en la propiedad sus hijos menores de edad. Por las averiguaciones que desarrollaron, Irrutia llegó hasta su casa con el niño y luego se retiró con él con rumbo desconocido.

Después de algunos minutos, llegó hasta el inmueble la mujer que buscaban. Sin embargo, lo hizo en soledad. La interrogaron y confesó al cabo de unos minutos que había trasladado al niño a la casa de una amiga en el barrio Higuerita.

Con esta información y luego de detenerla, se dirigieron en una movilidad a una casa de calles Los Jazmines y Las Azucenas de ese complejo.

El pequeño fue encontrado a 4.5 kiómetros de su casa.

Cuando se presentaron en la propiedad, fueron atendidos por una niña de 10 años. Por causas poco claras e iban a ser motivo de instrucción, la menor se encontraba al cuidado del pequeño que buscaban. Los uniformados continuaron con la búsqueda de datos y confirmaron la identidad de la madre de esa pequeña, de 51 años.

Una vez ubicada, esta mujer admitió que el niño “había llegado de la mano” de una amiga y la aprehendieron para que explique la situación ante la Justicia. Ante los policías explicó que “solamente” le había pedido que lo alojara en su casa, sin ampliar demasiado.

La Justicia comenzó a trabajar en el caso y ordenó que los ETI (Equipos Técnicos Interdisciplinarios) tomen intervención con los menores de ambos domicilios. Además, comenzaron con la investigación para intentar determinar cuáles fueron los motivos de la mujer para llevarse al niño y ocultarlo.

El pequeño, luego de ser atendido por un médico, se encontraba en buen estado de salud y fue restituido a sus padres.

En una casa de esta zona de calles Cañadita Alegre y Adolfo Calle buscaron inicialmente al niño.