Los elementos recuperados y el hombre detenido.

Durante días, algo no cerraba en el depósito de una ferretería industrial ubicada en calle Videla Castillo al 2500 de Ciudad, dedicada a la venta, alquiler y provisión de maquinaria para obras, construcción y jardinería. Herramientas que figuraban en el stock no aparecían en los estantes y algunos equipos directamente habían desaparecido. Al principio fue una sospecha interna, pero la pista que terminó de confirmar que algo ocurría apareció en internet.

Los responsables de la firma, Suri SA, detectaron que productos que la empresa comercializa con exclusividad en Mendoza estaban siendo ofrecidos en redes sociales, principalmente a través de publicaciones en el Marketplace de Facebook.

Las fotos y los modelos coincidían con el equipamiento que faltaba del comercio. Frente a esa situación, los responsables del negocio radicaron la denuncia y el caso quedó en manos del fiscal de Robos y Hurtos Oscar Malla, quien inició la investigación el jueves por la noche.

Con el caso iniciado, policías de la Unidad Investigativa Departamental de Capital (UID) comenzaron a reconstruir cómo podía haberse producido la maniobra. La hipótesis que surgió rápidamente fue la de un “robo hormiga”: pequeños retiros de mercadería del local que se realizaban de manera paulatina para evitar que el faltante fuera detectado de inmediato.

A partir del rastrillaje de las publicaciones en redes y del análisis interno del personal que tenía acceso a los depósitos, lograron identificar rápidamente a uno de los empleados de la empresa como sospechoso. La pesquisa condujo hasta un domicilio de calle Alem al 1800, en Godoy Cruz, donde el trabajador residía junto con su familia.

Justamente, todo coincidía: la mujer que ofrecía el material en su perfil de Facebook era la pareja del trabajador del lugar.

Con autorización judicial, el viernes después de las 18, los policías realizaron un allanamiento en esa casa en el marco del expediente caratulado como averiguación de hurto agravado con ganzúa o llave falsa.

Cuando los efectivos ingresaron al domicilio y encontraron gran parte de la mercadería que había sido denunciada como sustraída del comercio. El procedimiento fue considerado positivo y permitió recuperar una gran cantidad de herramientas, equipos y repuestos vinculados al rubro de la empresa. La mujer dijo que ella no manejaba la cuenta y se desligó de las acusaciones.

Por la información a la que accedió El Sol, entre los elementos secuestrados se detectaron:

  • Dos carretillas de jardín color verde con estructura amarilla.
  • 22 estructuras de carretillas amarillas.
  • 11 ruedas de carretillas.
  • Tres motosierras marca Niyat;
  • Una motosierra marca FMT.
  • Un medidor manómetro.
  • Una hormigonera naranja marca Isfra.
  • Una hormigonera roja marca Defer.
  • Una desmalezadora marca Stihl.
  • Tres desmalezadoras marca Niyat.
  • Cuatro compresores de 11 wall marca FMT.
  • Una transpaleta de 3 toneladas.
  • Una transpaleta de 2,5 toneladas.
  • Un rollo de mediasombra negra abierto.
  • Una vibradora de hormigón marca FMT.
  • 22 bastidores de carretillas.
  • Dos baldes de albañil negros.
  • Una sopladora marca Niwa.
  • Tornillos para ensamblar carretillas.
  • Siete cámaras de ruedas de carretillas 3.50/8.
  • Una máquina de césped naranja modelo AR-60NE marca Fibra con la parte posterior rota.
  • Dos arneses marca Stihl.
  • Una cortadora de césped R68NE marca Dibra.
  • Un rollo de nylon negro.
  • Una tijera podadora amarilla.
  • Accesorios de compresor.
  • Dos cajas incompletas de electrodos.
  • Accesorios varios de desmalezadoras.
  • Un rollo de nylon sin abrir.
  • Un carro hidráulico amarillo marca FMT.
  • Una hidrolavadora negra y amarilla marca FMT.
  • Dos carretillas amarillas y verdes.
  • Un carro de transporte amarillo.
  • Dos baldes de albañil negros.
  • Un pulverizador amarillo.
  • Una motosierra negra y gris marca FMT sin espada.
  • Una soldadora marca Niyat.
  • Partes varias de desmalezadoras.
  • Cuatro largueros de andamio.
  • Dos tazas para pintar.
  • Dos ruedas neumáticas 4.10 x 10.50.
  • Cinco cámaras de ruedas de carretillas.
  • Una máscara para desmalezadoras.
  • Dos chalecos refractarios, amarillo y verde.
  • Un puntal telescópico.
  • Varios ganchos de guinche.
  • Tres puntales telescópicos que quedaron en la vivienda sosteniendo el techo por seguridad.

Además del secuestro de la mercadería, los policías incautaron los teléfonos celulares de los moradores para avanzar con el análisis de comunicaciones y publicaciones en redes sociales que podrían estar vinculadas con la comercialización de los productos.

El empleado quedó detenido y será imputado por hurto agravado, mientras que los pesquisas sospechan que la maniobra no habría sido realizada en soledad. La cantidad de elementos recuperados y la modalidad de venta detectada en redes sociales abrieron la posibilidad de que existieran más personas involucradas en la sustracción y posterior reventa de la mercadería.

“Es imposible que una sola persona haya sustraído toda esta mercadería del local”, entendió una fuente de la investigación.

El caso iba a continuar con el análisis de los dispositivos secuestrados y la reconstrucción de los movimientos de los equipos faltantes, con el objetivo de determinar si hubo otros domicilios utilizados para ocultar o distribuir las herramientas sustraídas del comercio.