Una persecución a pie por el microcentro de Mendoza terminó este sábado por la noche con la detención de una mujer de 27 años acusada de haber cometido un robo y que, al momento de ser reducida, agredió a un efectivo con golpes en los testículos y escupitajos.
El episodio comenzó a las 20.30, cuando un preventor fue alertado por un colega que se encontraba franco de servicio sobre un hecho ocurrido en la intersección de Rivadavia y Patricias Mendocinas. En ese momento no se tenían mayores datos de la víctima, pero sí la descripción de la sospechosa.
Minutos después, los efectivos lograron visualizar a la mujer en inmediaciones de Plaza Independencia. Al advertir la presencia de los uniformados, emprendió una veloz huida a pie por distintas arterias del centro capitalino.
Durante la carrera intentó cambiar su apariencia colocándose una campera, maniobra que fue observada por los uniformados mientras mantenían la persecución.
El seguimiento se extendió por varias cuadras hasta que finalmente fue alcanzada y aprehendida en calle General Paz. Según la información a la que accedió este diario, la mujer opuso una tenaz resistencia al procedimiento.
En medio del forcejeo, agredió físicamente a uno de los efectivos con golpes dirigidos a la zona genital, específicamente en los testículos, además de lanzar escupitajos y proferir insultos constantes.
Ante la situación, el personal aplicó el uso de la fuerza para lograr su reducción. Con la presencia de testigos se realizó la requisa, procedimiento en el que se secuestró un teléfono celular Samsung que la sospechosa llevaba entre sus pertenencias. El aparato se encontraba bloqueado y, de acuerdo a lo informado, la mujer no pudo desbloquearlo al no conocer la clave.
Por orden del Ministerio Público, se dispuso la aprehensión de la mujer por averiguación del delito de hurto, el secuestro del teléfono y su traslado a una dependencia policial.
