Los sorprendieron robando cubiertas en el barrio San Eduardo de Luzuriaga, en Maipú. Policías los ubicaron en la zona y escaparon a toda velocidad. Durante la huida, arrojaron las ruedas que habían sustraído contra una patrulla, provocando que las balizas dejaran de funcionar y daños en el capot. Pasaron también por Godoy Cruz y terminaron en Guaymallén. Lograron escapar pero dejaron abandonado el auto en el que se movilizaban: cuando Policía Científica realizó los trabajos correspondientes, encontró diversas pruebas para identificarlos.
La novedad se inició la madrugada de este lunes en el citado complejo ubicado hacia el este de calle Gabrielli. Un hombre llamó al 911 para alertar pasadas las 3 que un grupo de sujetos que se movilizaba en un vehículo utilitario gris se encontraba sustrayendo cubiertas de autos.
Una movilidad de la subcomisaría Coquimbito fue desplazada hasta la escena con un par de policías para verificar la denuncia. Otro móvil, de Tropero Sosa, salió en apoyo para realizar patrullajes en el interior del barrio San Eduardo. Pasaron los minutos y no encontraron nada. Sin embargo, cuando salieron por Gabrielli detectaron un Citroën Berlingo gris que circulaba con las luces apagadas hacia el norte.
Los ocupantes de ese rodado, al notar la presencia policial, giraron por calle Alsina hacia el oeste y se dieron a la fuga. En ese momento empezó una persecución por varias calles y los uniformados notificaron todas las novedades al CEO. El Citroën pasó calle Independencia y desde el interior un par de sujetos arrojaron cubiertas contra la movilidad policial para evitar ser capturados.
Una de las ruedas impactó primero en el pavimento y luego en el capot de la patrulla 3361 de Tropero Sosa, donde circulaba una subcomisario que cumplía funciones de Jefe Operativo Nocturno de Maipú. Los daños fueron importantes: abolló la trompa de la movilidad y provocó que las balizas dejaran de funcionar.
La persecución continuó por calle Alsina y los malvivientes ingresaron al barrio Viajante Jardín San Cristobal de Dorrego, en Guaymallén. Tenían la intención de no frenar pero un desperfecto mecánico terminó con la alocada carrera, ya que el Citroën comenzó a largar “un humo blanco”. Cuatro sujetos bajaron y escaparon corriendo hacia el este, cruzando el Acceso Sur e ingresando a un descampado sin ser detenidos.
Los efectivos de calle perdieron de vista a los malvivientes pero Policía Científica encontró pruebas para identificarlos cuando realizaron sus labores de peritajes. Trascendió que el vehículo no tenía pedido de secuestro y que estaba a nombre de una mujer que vivía a casi dos kilómetros de esa zona. Además, obtuvieron 12 rastros dactilares y una muestra de ADN para cotejos.
También hallaron un teléfono celular marca Motorola, dinero en efectivo, juegos de llaves, una campera, un destornillador y un tubo hexagonal articulada para la extracción de tornillo de ruedas, dos neumáticos completos con llanta de Peugeot, once tornillos de seguridad y hasta la tapa de un tanque de nafta.
