Momentos de tensión se vivieron la noche del martes cuando un hombre quiso quemarse a lo bonzo en uno de los puentes de la rotonda del Corredor del Oeste, en Godoy Cruz. El sujeto, de 42 años, lo hizo para reclamar por las visitas a sus hijos, ya que se las retiraron días atrás por orden judicial.
A raíz de la situación, se organizó un importante operativo y negociadores lograron que el hombre depusiera su actitud, por lo que terminó internado en un neuropsiquiátrico.
Todo comenzó alrededor de las 21.40 cuando personal de la Unidad Especial de Patrullaje Godoy Cruz (UEP) fue desplazado hasta el Viaducto Integrador del Oeste, también conocido como El Pulpo, por un hombre que estaba trepado sobre la pasarela sur.
De acuerdo con los llamados que ingresaron a la línea de emergencias 911, el individuo tenía claras intenciones de suicidarse, ya que contaba con un bidón de nafta y aseguraba que planeaba quemarse a lo bonzo.
En un primer contacto con los uniformados, el hombre manifestó que desde hace algunos días que, por recomendación de los Equipos Técnicos Interdisciplinarios (ETI), estaba imposibilitado a ver a sus hijos. Por eso, reclamaba que se le permitiera restablecer el contacto con los niños.
Frente a esa situación, se activó el protocolo de actuación para casos de alto riesgo, por lo que le dieron intervención al personal del Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros (GRIS).


Debido a que todo ocurrió en hora pico, el flujo vehicular era alto y se implementó un importante dispositivo para cortar el tránsito y desviar a los conductores por otras calles de las inmediaciones.
Por eso, se contó con colaboración de efectivos de la Departamental Godoy Cruz, UEP, Comisaría 27ª, Bomberos Voluntarios del departamento, Tránsito Municipal y del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC).
Luego de establecer el perímetro correspondiente, el Equipo de Negociación del GRIS inició las conversaciones con el sujeto, a quien le hicieron entender que la forma para realizar su reclamo no era la indicada y que no iba a lograr nada atentando contra su vida, explicaron fuentes consultadas por el hecho.
Así, alrededor de las 23.10, el hombre decidió de manera voluntaria acceder a la petición de los especialistas y depuso su actitud. Fue retirado de la pasarela y puesto a disposición de una médica del SEC.
Acto seguido, lo trasladaron en ambulancia al Hospital Pereyra, para recibir la asistencia y contención correspondiente. Allí, quedó alojado con custodia de personal de la Comisaría 27ª.
En el operativo lideró las actuaciones el ayudante fiscal Carlos Sabaula, de la Oficina Fiscal Nº 4, y el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, con injerencia en este tipo de casos.
