La escena en calles Rivadavia y Ferrari de Palmira.

Un hombre acusado de intentar atacar con un arma blanca a su pareja fue detenido la madrugada de este miércoles luego de permanecer más de dos horas atrincherado en su casa de Palmira, San Martín.

Policías de elite debieron tomar intervención en el caso e irrumpieron en la propiedad del sospechoso, ya que las negociaciones para que se entregara no avanzaron.

El presunto maltratador quedó internado con custodia policial en un nosocomio del Este provincial.

Fue minutos antes de las 23 del martes que personal policial de ese distrito tomó conocimiento sobre un hombre, de 42 años, que trató de agredir a su cónyuge, cerca del cruce de calles Ferrari y Rivadavia.

Los uniformados se dirigieron hasta ese lugar y se encontraron con que el sujeto se había encerrado en su domicilio, portaba un cuchillo y amenazaba con autolesionarse, ya que no quería intervención policial.

Ante eso, se debió activar el protocolo de actuaciones para crisis de alto y altísimo riesgo, por lo que se desplazaron hasta la escena efectivos del Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros (GRIS) y del Grupo Especial de Seguridad (GES).

Los negociadores del GRIS iniciaron las charlas con el hombre, quien salía y entraba frecuentemente de su vivienda, siempre manipulando un arma blanca de gran tamaño y mostrándose confrontativo.

Aparentemente, el sujeto mantuvo una fuerte discusión con su pareja, ya que, según expresó, le había sido infiel. Ese habría sido el detonante del intento de ataque contra la mujer y posterior atrincheramiento.

Con esa información, los negociadores trataron de calmar al sospechoso, pero este expresaba que no deseaba ser trasladado ni a una dependencia policial ni a un hospital y mantenía sus intenciones de acabar con su propia vida.

Con el paso de las horas, ya durante la madrugada de este miércoles, el hombre se mostró con dos cuchillos, uno en cada mano, y continuaba sin acatar los requerimientos de los policías de elite.

Por eso, frente a los altos indicadores de violencia exhibidos y la inminente posibilidad de que se autolesionara, el grupo táctico del GES irrumpió en la vivienda y lo redujo en cuestión de segundos.

Acto seguido, fue trasladado en una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) y luego trasladado al Hospital Perrupato, donde permaneció alojado con custodia policial, a disposición de la Unidad Fiscal San Martín-La Colonia.