Berrios Morales y Safie Abarca, dos de los prófugos.

La búsqueda se intensifica a medida que pasan las horas. Eduardo Gerónimo Sosa Amaya, acusado de robo agravado; Luis Alcorta Berrios Morales, privado de la libertad por robo simple; y Juan Manuel Safie Abarca, detenido por tentativa de robo, todos a disposición de la Oficina Fiscal Nº 1 de Guaymallén, permanecían prófugos hasta las 13 luego de escapar durante la madrugada de este miércoles de la Comisaría 25ª de Guaymallén. Por el caso, las autoridades desplegaron un operativo que abarca gran parte del citado departamento y otros aledaños del Gran Mendoza.

La fuga fue descubierta pasadas las 6, cuando el personal policial realizó el recuento habitual de internos en los tres calabozos de la dependencia ubicada sobre calle Francisco de la Reta, en las inmediaciones de la Terminal de Ómnibus y la plaza Néstor Lencinas. Dos aseguraron ser changarines y el restante albañil al momento de ingresar al edificio.

Según pudo establecer El Sol, Sosa Amaya, Berrios Morales y Safie Abarca, quienes compartían el mismo sector de encierro, aprovecharon la oscuridad de la noche para realizar un sofisticado boquete en una de las paredes. “Trabajaron en silencio y con extrema paciencia”, reveló una fuente cercana a la investigación.

De todas formas, la mira quedó puesta en el personal policial de guardia, que iba a declarar en las próximas horas en el expediente administrativo que se inició en la Inspección General de Seguridad (IGS).

Los prófugos lograron acceder a los techos del edificio y desde allí descendieron hacia los patios traseros, perdiéndose en la oscuridad sin llamar la atención ni ser detectados por las cámaras de vigilancia perimetral.

La Justicia, por su parte, ordenó el análisis urgente de las cámaras de seguridad del edificio y las inmediaciones para establecer el momento exacto de la evasión y la posible ruta de escape tomada por los malvivientes, que no estaba del todo clara.

“Estamos analizando minuto a minuto las últimas 12 horas previas al descubrimiento de la fuga”, confirmó un pesquisa. “Las imágenes son fundamentales para conocer la dirección que tomaron y si contaron con apoyo externo”, agregó.

Las autoridades revelaron que los tres detenidos tenían causas de distinta gravedad. Sosa Amaya, el más comprometido judicialmente, estaba acusado de robo agravado y era precisamente quien tenía orden de traslado a la cárcel en los próximos días.

Desde el Ministerio de Seguridad confirmaron los detalles específicos de los delitos: uno de los fugados estaba detenido por la sustracción de una escalera; otro, por el robo de un teléfono celular; y el tercero, por circular en una motocicleta con pedido de secuestro. En paralelo a la búsqueda, la IGS inició una investigación a través de Asuntos Internos.

Los trabajos se centraron en determinar si existió negligencia o, en el peor de los casos, complicidad del personal de guardia durante la madrugada. Marcelo Puertas, titular de la IGS, se presentó personalmente en la Comisaría 25° después de las 8.30 y supervisó el inicio de las actuaciones y desarrolló una inspección ocular.

En el marco de la causa judicial por evasión y de la investigación interna, al igual que la IGS, la fiscalía también iba proceder al secuestro de libros y otros elementos que ayuden a esclarecer el caso. También se tomaron declaraciones informales al personal policial que estuvo de servicio durante la noche y madrugada.

Un dato que llamó la atención de los investigadores es que los tres detenidos lograron realizar un boquete sin que el ruido alertara a los efectivos. “Queremos saber si utilizaron ulna herramienta para dañar las instalaciones”, señaló otra fuente policial.

El detalle de los tres detenidos

  • Luis Alberto Berrios Morales: argentino, nacido en Mendoza el 27 de mayo de 1986, soltero, alfabeto, changarín, con domicilio en el barrio Paraguay de Guaymallén. Vestía al momento de la fuga bermuda color gris, una camisa jeans azul y naranja y un par de zapatillas color blanca. Mide 1,72, es tez trigueña, delgado, cabello castaño oscuro.
  • Eduardo Jerónimo Sosa Amaya: argentino, nacido el 6 de junio del 2006, soltero, analfabeto, changarín, con domicilio en calle San Miguel de Los Corralitos, Guaymallen. Vestía bermuda gris oscura y remera manga corto azul, mide 1,75.
  • Juan Manuel Safie Abaca: argentino, nacido en Mendoza el 12 de agosto de 1987, soltero, alfabeto, albañil, con domicilio en calle Reconquista de Godoy Cruz. El mismo vestía al fugarse una campera jeans celeste, camisa negra, pantalón jeans negros y zapatos negros. Mide 1,87 de altura y es delgado, de tez trigueña, ojos marrones y cabello negro.