Adrián Ocampo Cazón había conseguido pasar desapercibido durante años hasta hace poquitos días. Lejos quedaba ese fatídico 11 de febrero de 2013, cuando en estado de ebriedad provocó un accidente fatal en el Acceso Este de Guaymallén, Mendoza, que cobró la vida de Juan Manuel Viudez y su hija María Laura. En las calles de Rurrenabaque, un pequeño municipio boliviano enclavado en el departamento de Beni, donde el ritmo tranquilo de la vida amazónica contrasta con el bullicio de las grandes ciudades, se destacan los paisajes selváticos. Un lugar perfecto para esconderse.
La mañana del pasado jueves, agentes de Interpol de Bolivía, pusieron fin a una década de rastrillajes. El director de Interpol Bolivia, Juan Carlos Bazoalto, confirmó a unitel.bo la captura de este ciudadano boliviano nacido en Potosí que había escapado de la Justicia de Mendoza tras protagonizar la tragedia que marcó a una familia.
El caso generó un fuerte impacto en la provincia, debido a que puso en el centro de la escena la el debate sobre si los accidentes fatales deben ser calificados como homicidio simple u homicidio culposo. La diferencia entre años de culpabilidad es muy amplia: la primera prevé hasta un máximo 25 años de cárcel y la segunda 6. En este caso particular, las víctimas fatales fueron dos y también hubo un herido de gravedad, por lo que los potenciales años de encierro que arriesga son más.
Durante estos diez años de prófugo, Ocampo Cazón, de 49 años, había reconstruido su vida en su país natal. Los rastrillajes policiales revelaron que el hombre montó un modesto taller de reparación de electrodomésticos, un oficio que le permitía ganarse la vida con su familia sin levantar sospechas. En ese pequeño local, entre cables y herramientas, intentaba dejar atrás su pasado mientras arreglaba televisores, licuadoras y radios de los habitantes de Rurrenabaque.
La causa en Mendoza, liderada por la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos, había permitido sumar evidencias de importancia, tanto es así que supieron que una de las hijas del prófugo cursaba una carera en una universidad de ese país. Por eso esperaron el momento justo para avanzar en los trabajos de inteligencia para ubicarlo.
Con todos estos datos, era cuestión de tiempo para que volviera a estar tras las rejas para responder por el delito que le imputan, homicidio simple con dolo eventual.
“Esta persona estaba siendo buscada y la misma se habría trasladado a nuestro país, tomando en cuenta que tiene nacionalidad boliviana”, explicó Bazoalto, revelando así la estrategia que utilizó Ocampo para evadir al Minsiterio Público de nuestra provincia: aprovechar su doble nacionalidad para refugiarse en Bolivia, mezclándose con la población local y adoptando un perfil bajo que le permitió mantenerse fuera del radar de las autoridades durante una década.
Interpol atrapó en Bolivia a unos de los prófugos más buscados de Mendoza
La Policía de Interpol Bolivia concretó en las últimas horas la detención de Adrián Ocampo Cazón, el hombre que hace más de diez años protagonizó un fatal accidente en el Acceso Este que cobró la vida de Juan Manuel Viudez (62)…
La vida de Ocampo cambió drásticamente para siempre aquella madrugada de febrero del 2013. Según consta en el expediente, alrededor de las 3, conducía su Renault 19 dominio AXK 321 junto a dos amigos con la intención de asistir a una fiesta en el Barrio 25 de Mayo de Rodeo del Medio. Ya venía de un asado y se encontraba en estado de ebriedad.
En su recorrido, se detuvo en la estación de servicio Oil donde, consciente de su estado de ebriedad, pidió indicaciones a un empleado. A pesar de recibir instrucciones claras, Ocampo hizo exactamente lo contrario: ingresó en contramano al Acceso Este, circulando en sentido oeste-este por la vía rápida.
Lo que siguió fue una secuencia trágica. Varios conductores, entre ellos uno de apellido Fernández, tuvieron que realizar maniobras evasivas para evitar chocar contra el Renault que avanzaba temerariamente en dirección contraria. Sin embargo, el destino fue implacable para la familia Viudez, que regresaba a su hogar de un encuentro familiar.
El Peugeot 405 azul conducido por Juan Manuel Viudez (62), quien viajaba con su hija María Laura (39) y su yerno Héctor Mario Donoso, acababa de adelantar a un Fiat Spazio 147 cuando se encontró de frente, sin posibilidad de reacción, con el vehículo conducido por Ocampo. El impacto fue brutal e instantáneo.


Juan Manuel y María Laura fallecieron debido a las graves heridas sufridas en la colisión. Como si el destino quisiera ensañarse aún más con esta familia, entre tres y cinco minutos después del choque, mientras varios conductores intentaban auxiliar a las víctimas, una camioneta Nissan conducida por Pacífico Camino Villalobos —también alcoholizado— impactó contra el Peugeot accidentado, provocando que este golpeara a Héctor Mario Donoso, quien sufrió una lesión grave en su pierna izquierda.
Después de la tragedia, Ocampo Cazón quedó detenido a disposición de la Justicia en el Hospital Central. El Sol accedió a la habitación 313 donde se encontraba y aseguró: “No me acuerdo nada del choque, había estado tomando todo el día”.
La fiscalía lo imputó y lo derivó a la cárcel. Sin embargo, un fallo judicial con cambio de calificación lo benefició con la libertad. El expediente pasó a estar calificado como homicidio culposo y el conductor alcoholizado volvió a su hogar del departamento de Luján.
La fiscalía apeló la resolución de la jueza Alejandra Mauricio y la desaparecida Cámara de Apelaciones de Mendoza volvió a darle la razón al Ministerio Público. Ordenó su captura por homicidio simple con dolo eventual y una comisión policial fue a buscarlo. Sin embargo, cuando irrumpieron en su hogar, ya no se encontraba. Así fueron pasando los años hasta que finalmente nuevas pruebas lo ubicaron en Rurrenabaque.
“Fue ejecutado su mandamiento de detención preventiva con fines de extradición, en horas de la mañana y esta persona ya está en camino a La Paz”, indicó en sus primeras palabras Bazoalto, agregando que Ocampo terminó recluido en el penal de San Pedro, donde deberá aguardar su extradición a Argentina.
De acuerdo con fuentes judiciales de Mendoza, el hombre tardará algunas semanas en llegar a Mendoza. Una vez que el proceso esté encaminado, deberá responder en un juicio por jurado.
