La Cámara del Crimen de San Martín condenó ayer al mediodía a la pena de prisión perpetua a Laura Noemí Cecchi (20) y a José Eduardo González (35) por haber asesinado a golpes a su pequeña hija de un año y medio, Mariela Ayelén Cecchi. El violento episodio ocurrió el 27 de julio del 2007 en Rivadavia y generó gran impacto en la provincia. Durante los días que duró el debate –comenzó el viernes 24 de octubre–, se escuchó una veintena de declaraciones de testigos, como la de los peritos que participaron de la instrucción de la causa. Laura Cecchi estaba acusada por homicidio agravado por el vínculo, mientras que a su pareja le endurecieron la calificación por ensañamiento.

    El tribunal, conformado por Carmen Coronel, Alfredo D’Angelo y presidido por Roberto Enrique Martínez, encontró culpable a los acusados tras los alegatos de las partes. La defensa de la joven madre pidió el cambio de carátula por no estar demostrado el asesinato, pero el pedido no prosperó. Es por esto, que el letrado solicitó que a Cecchi se la juzgue por el delito de abandono de persona, que contempla una pena mucho menor.

    Por otro lado, el abogado defensor de González pidió la absolución de su defendido, aludiendo, que estaba demostrado que era la madre quien maltrataba a la pequeña y no él. A pesar de esto, tras casi dos horas y media de debate, alrededor de las 13, los jueces decidieron hacer lugar al pedido de la fiscalía, representada por Nancy Lecek, quien solicitó la pena máxima para los dos acusados.

ELCASO. El aberrante episodio se conoció el 27 de julio del 2007, cuando una mujer y su pareja ingresaron a la guardia del Hospital Carlos Saporiti de Rivadavia con su hija de 18 meses en brazos y sin vida. Le pequeña estaba cubierta con una manta y presentaba varios golpes y hematomas en todo el cuerpo, como quemaduras de cigarrillo, traumatismo de cráneo y rastros de una vieja quebradura, tal como se supo durante el proceso.

    A partir de esto se inició una intensa investigación para determinar qué había sucedido, ante lo que Cecchi y González, aseguraban que la pequeña se había caído de la cama. Las pericias del Cuerpo Médico Forense determinaron que Mariela había fallecido a las 0.30 de ese día, y que su madre tardó ocho horas en llevarla al hospital para que la revise un médico. Poco después, personal policial de la Comisaría 13ª de Rivadavia detuvo a Cecchi y a González. En un primer momento, la mujer había reconocido ser la culpable,pero luego, en un aparente cambio de estrategia, los acusados comenzaron a culparse entre sí.