Hace pocas horas identificaron al hombre que se encuentra internado desde hace más de una semana en grave estado en el Hospital Central, después de ser baleado en la cabeza con una escopeta en Kilómetro 11, de Rodeo de la Cruz, Guaymallén.

“El expediente Cristian” denominaron los pesquisas al caso de esta víctima, de la que se desconocía su nombre y que tiene a una mujer tras las rejas sospechada de perpetrar el ataque, el domingo 5 por la madrugada. “Se llama Cristian José Galindo”, aseguró un investigador policial de esa comuna. Pero, llegar a descubrir los datos filiatorios fue todo un desafío para los detectives. El baleado fue internado en terapia intensiva y no podían trabajar en su identificación. Sin embargo, un tatuaje que se grabó en el pecho con el nombre de una mujer ayudó a encaminar la causa. “Primitiva”, se lee en el tórax de Galindo. Ese nombre que lleva en la piel, agregaron los sabuesos, es el de su madre.

Así, la instrucción que lidera el fiscal Mauro Perassi sumó una prueba importante, debido a que la mayoría de los testigos que han declarado “han mentido”, dijeron las fuentes. Con este aporte, luego, Investigaciones lo confirmó a través del registro de huellas dactilares.

Por el intento de homicidio está tras las rejas Gisela Vanina Tapia, de 32 años, señalada como la pareja del herido. Cuando la detuvieron le realizaron un estudio para buscar rastros de pólvora en su cuerpo y el resultado fue positivo. De acuerdo con lo que explicaron fuentes judiciales, tenía en la ropa y también en la mano.

Si bien no es del todo clara la mecánica del ataque (ver aparte), el fiscal y los efectivos de la Unidad Investigativa aseguran que Tapia disparó. De todas formas, no descartan que haya participado una tercera persona. “Es un tema pasional”, arriesgó un sabueso policial.

También, hace pocas horas se desarrolló un allanamiento en la propiedad de la sospechosa y se encontró una escopeta desarmada. Si bien no se puede realizar un cotejo entre el plomo que se incrustó en la cabeza de la víctima y esa arma, porque a esos proyectiles no se les forman estrías cuando salen del cartucho, Policía Científica intenta determinar si fue disparada en las últimas horas.

SOSPECHOSO. El domingo 5 a las 6 en el cruce de calles Estados Unidos y Progreso, en el barrio Kilómetro 11, testigos sintieron un fuerte ruido. Salieron y se encontraron con una Peugeot Partner en la acequia. En el interior del vehículo yacía un hombre herido e inconsciente. Lo llevaron al Central y hasta ayer seguía e internado. El rodado estaba a nombre de Gisela Vanina Tapia, pareja de la víctima, pero la mujer dio otro nombre y luego cambió la versión. Los otros testigos también dieron versiones “poco creíbles y armadas”, explicaron fuentes judiciales.

Lo cierto es que a la víctima le disparó una persona desde fuera del rodado y uno de los perdigones ingresó por el costado izquierdo de la cabeza. La participación de otro involucrado es lo que analizan los detectives.