El fiscal de Violencia de Género y Delitos Sexuales de San Martín-La Colonia Germán Hnatow ordenó el pase a la cárcel de Leandro Llaver, el empleado judicial acusado de abusar sexualmente de una niña de 12 años.

De esa forma, el Ministerio Público desestimó la posibilidad de que cumpliera con la detención en su domicilio, tal como lo había pedido su defensa.

El representante legal de Llaver había argumentado ante las autoridades judiciales que su cliente padece un problema renal, por el que sería paciente de riesgo frente al Covid-19. Incluso, por ese motivo, se encontraba desde marzo del año pasado realizando sus tareas como auxiliar administrativo desde su casa. 

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Ante eso, se solicitaron los informes médicos correspondientes, pero, tras tenerlos en su poder, desde la Fiscalía resolvieron que el acusado se encuentra en condiciones de cumplir con su detención en un penal provincial.

Tras el revés, trascendió que el abogado de Llaver solicitará formalmente una audiencia para tratar pedido de detención domiciliaria, aunque deberá ser un juez de un Juzgado Penal Colegiado quien defina esa situación. 

El empleado judicial se encuentra imputado por el delito de abuso sexual agravado por el acceso carnal. 

Fue detenido el sábado tras un allanamiento en su domicilio de calle Yapeyú, tras ser denunciado por la vejación a la menor de edad. 

El caso, que reveló El Sol, se conoció ese día cuando la niña pidió auxilio en la calle y fue asistida por una vecina, a quien le relató que había sido víctima de abuso y que había escapado de la casa del autor.

Ante eso, la mujer la acompañó a la Unidad Fiscal de San Martín-La Colonia y puso en conocimiento a las autoridades de turno sobre la situación. 

Cuando se identificó a la niña, se constató que la madrugada del sábado su madre había radicado una denuncia de pedido de paradero, porque había salido de su casa y jamás regresó.

De acuerdo con la versión que aportó la menor, se había contactado con Llaver a través de las redes sociales y acordaron tener una cita. 

El viernes por la tarde se reunieron cerca del aeroclub San Martín, luego fueron a Palmira a tomar unas cervezas y terminaron en su departamento, donde habría sido abusada.

Tras tomarle la denuncia, la niña fue trasladada a un nosocomio, donde se constató que tenía lesiones compatibles con abuso sexual, las cuales eran de vieja data.