Más de 70 familias mendocinas denunciaron haber caído en lo que parece ser una red de engaños de varios años que terminó en una presunta estafa por la venta de terrenos ubicados en el distrito de Rodeo del Medio, Maipú. Los testimonios de los damnificados apuntaron a contratos vencidos, un intermediario fantasma y una supuesta implicación de funcionarios municipales, desatando un escándalo que ya se encuentra judicializado.

La protagonista del supuesto ilícito, según los denunciantes, sería la presidenta de la Asociación Civil Canaan, quien prometía el sueño de la casa propia. El modus operandi era el siguiente, detallaron en las denuncias: cobros escalonados y crecientes que, en los primeros casos, se iniciaron en 2018.

Las familias debían desembolsar una inscripción de $18.000, y en algunos casos, hasta $140.000 para “quedarse con el lote”. A esto se sumaban cuotas mensuales que, de $7.000, se dispararon a $20.000.

Pero el desembolso no paraba ahí. Los denunciantes revelaron que se les exigía, de forma recurrente, el pago de un agrimensor, un gasto que comenzó en $150.000 y escaló hasta los $550.000. En sus denuncias dijeron que nunca tuvieron contacto con dicho profesional, pero le abonaban el importe a la titular de la asociación civil.

Las familias indicaron que llegaron a la vendedora de los terrenos por medio de conocidos, amigos o familiares, quienes les recomendaron hacer negocios basándose en una venta de terrenos anterior, en la que no se presentaron inconvenientes.

“Yo confié en esa señora porque ya había entregado lotes en un barrio que se llama Tierra del Sol“, explicó una denunciante. Este barrio en cuestión se encuentra a pocos metros de los terrenos en disputa, un detalle que aportaba credibilidad.

A partir de la denuncia presentada, el fiscal Juan Ticheli comenzó con la incoporación de pruebas. Según pudo saber El Sol, ya citó a varios de los denunciantes a ampliar la denuncia y dar más precisiones sobre el caso.

Además, en las últimas horas, el fiscal aplicó dos medidas en contra de la denunciada:

  • La prohibición de salida del país.
  • El bloqueo de sus cuentas bancarias.

La Municipalidad toma distancia

La trama se complicó al sumar una supuesta conexión con la Municipalidad de Maipú. Varios de los afectados aseguraron que decidieron confiar en la mujer tras consultar en la comuna. Uno de los denunciantes afirmó haber hablado “con un hombre que trabaja ahí (en la Municipalidad): le consulté por este tema si era verdad que la señora estaba ofreciendo esos lotes y era confiable, me dijo que sí“.

Y añadió: “Ellos mismos (la Municipalidad) estaban mandando a la gente que iba a preguntar con la señora“.

Al ser consultado por este diario, desde el Municipio de Maipú negaron cualquier vínculo con la denunciada e indicaron que el conflicto es “una cuestión entre privados”, y por ende la comuna “no tiene injerencia en el tema”.

En un chat al que tuvo acceso este diario, la vendedora denunciada comunicó a los asociados que no iban a tener los terrenos, a pesar de las sumas que habían pagado. Y dio un argumento que no creyeron: …debido al cambio de Gobierno y en Gobernación de la Provincia, …, no tendremos ayuda de nada para seguir con nuestro proyecto de vivienda y terrenos. No hay presupuesto para nada”.

El legítimo dueño de los terrenos

La aparición del dueño legítimo del terreno sumó más conflictos y sospechas. Según los denunciantes, el propietario mantenía un contrato con la titular de la Asociación Civil Canaan, que caducó en 2022 por una supuesta falta de pago de la misma.

Es decir, la mujer habría seguido comercializando los lotes durante años, a pesar de carecer de poder legal para hacerlo: El contrato se encontraba vencido desde el año 2022 y aún hasta el día de hoy continúa ofreciendo y vendiendo lotes en la zona”, sentenció una presunta estafada.

En otro chat, el apuntado como dueño del terreno increpó frente las familias a la vendedora: “Quiero aclarar que mi relación con la Asociación Canaan está totalmente terminada“, indicó, y sumó: “Nunca recibí un peso”.

Sin embargo, otros denunciantes plantearon tener serias dudas sobre el dueño legítimo, y advirtió que “nos quiso meter en otra asociación. Está muy insistidor con eso. Nos apura a que ingresemos otra vez en otro grupo, pagando de cero“, un accionar que levantó sospechas entre los estafados.

Los reclamos actuales

La situación se tornó insostenible cuando la vendedora, tras la revelación de la caída del proyecto, redobló la apuesta con nuevas exigencias de dinero.

A los damnificados se les pidió “volver a pagar” los lotes a precios actualizados: primero $4.000.000 y luego fue descendiendo hasta llegar a $1.800.000 por lote.

Como si fuera poco, a quienes ya habían cancelado sus terrenos, les solicitó un “aporte de un millón de pesos más cuotas de $280.000 de ahora en adelante“.

Mientras las familias aguardan una respuesta. “Manda mensajes diciendo que se va a devolver el dinero, pero hasta ahora lo viene pateando desde hace ya un mes“, lamentó uno de los damnificados, en una espera angustiante que parece no tener fin.