Aníbal Luis Rodríguez, el hombre sindicado como cabeceilla de la banda y los vehículos y documentos secuestrados.

La Justicia federal profundizó la investigación contra una organización narco desarticulada en parte a fines de junio del 2023 en Las Heras, liderada por un hombre llamado Luis Aníbal Rodríguez, al iniciar una nueva causa por lavado de activos. Este paso en la pesquisa se dio a partir de los rastros económicos detectados tras la incautación de más de 18 kilos de cocaína en el operativo denominado “Papa Blanca”, en el que cayeron seis personas vinculadas al tráfico de estupefacientes.

Este miércoles por la mañana, agentes del Departamento de Operaciones contra el Lavado de Activos y Financiamiento del Narcotráfico de la Policía Federal concretaron tres allanamientos en domicilios de la citada comuna.

El objetivo: relevar información patrimonial y financiera vinculada a los seis detenidos en la causa madre, cuatro de los cuales cumplen arresto domiciliario y dos permanecen alojados en la penitenciaría Federal de Cacheuta. La investigación por lavado se tramita en el Juzgado Federal Nº3, a cargo de Marcelo Fabián Garnica.

En los procedimientos, los efectivos federales no lograron nuevas detenciones, pero secuestraron documentación clave, dispositivos electrónicos y vehículos que podrían estar registrados a nombre de terceros o no tener justificación patrimonial. También encontraron 91.000 pesos en efectivo, los que, en el contexto de la causa, quedaron a disposición judicial.

Una de las medidas fue realizada en una casa de la manzana H del barrio Colombia I, donde residía Rodríguez, el supuesto cabecilla de la banda. Allí incautaron un Toyota Etios, celulares y papeles de interés.

Otro operativo se desplegó en una vivienda de calle San Luis al 400, también en Las Heras, domicilio vinculado a Simón Leonardo Daniel Medina, uno de los presuntos colaboradores de Rodríguez. En esa propiedad secuestraron una moto, un auto, un pendrive y dos tarjetas de memoria, además de dinero.

El tercer domicilio requisado está ubicado en el barrio 26 de Enero, donde se incautaron más teléfonos celulares y más documentación. Todos estos elementos serán analizados próximamente para reconstruir posibles maniobras de blanqueo de dinero mediante la compra de bienes, el uso de prestanombres o la colocación de fondos en el circuito legal.

La sospecha de que Rodríguez y su entorno lavaban capitales surgió a partir del volumen de droga incautada y el perfil de vida que llevaban, que no se condice con la declaración de ingresos formales. Según la valuación callejera, los 18 kilos de cocaína decomisados tenían en su momento un valor de más de 180 mil dólares.

La causa principal reveló un esquema aceitado de transporte, acondicionamiento y distribución de cocaína en Mendoza, con conexiones en el norte del país, desde donde Rodríguez habría traído la droga. A partir de escuchas telefónicas, se determinó que el imputado utilizaba un lenguaje en clave para referirse a los estupefacientes y que mantenía una red de distribución que involucraba a familiares y personas de confianza.

La operación “Papa Blanca” en detalle

La banda desbaratada tenía una estructura vertical y los investigadores concluyeron que estaba liderada el citado hombre de 58 años. Determinaron que era quien proveía la droga a distintos puntos de venta del Gran Mendoza y que, además de su vivienda habitual, utilizaba un “rancho” en Guaymallén como centro logístico. Allí fue hallado el cargamento mayor: más de 13 kilos de cocaína fraccionados en envoltorios metálicos.

Durante los meses de pesquisa, la Policía Federal documentó que Rodríguez operaba con apoyo de su hijo, Eric Gastón, y de Medina. También cayó un taxista, Nahuel Pereira, quien hacía entregas durante la noche y que fue arrestado junto con su pareja y su suegra, en cuyos domicilios secuestraron armas, balanzas de precisión y más droga.

Las comunicaciones telefónicas intervenidas dejaron en claro el uso de códigos para referirse al estupefaciente: “aceite”, “tachos” o “lomos” eran algunas de las palabras que utilizaban para camuflar las entregas. Una de las evidencias clave fue una conversación en la que Rodríguez afirmaba haber recibido dos “tachos”, lo que derivó en su seguimiento y posterior detención cuando se dirigía a entregar más de dos kilos de cocaína en su camioneta Fiat Toro.

Los ocho allanamientos realizados a fines de junio del 2023, en medio de la operación “Papa Blanca” permitieron confirmar que se trataba de una red dedicada al transporte, acondicionamiento, distribución y comercialización de cocaína, tanto al por mayor como al menudeo.

Con el paso de los días, ese año, el juez Garnica procesó con prisión preventiva a todos los acusados y los embargó por más de un millón de pesos a cada uno. Rodríguez, además, fue imputado por el transporte del cargamento traído desde Jujuy, donde fue ubicado días antes mediante el rastreo de antenas y escuchas.