En las últimas semanas, varios vecinos del distrito de Lunlunta, en Maipú, fueron blanco de una seguidilla de robos en sus viviendas. Estos hechos generaron bronca e indignación entre los residentes de la zona. En casi todos los casos, las sospechas apuntaban contra un malviviente apodado el Juanchila y domiciliado en el barrio Cicceroni.
Finalmente, mientras se encontraba en la mira por esos robos, cayó de manera inesperada en medio de un conflicto familiar: amenazó con matar a su hermana y su sobrino de 6 años. Pero eso no fue todo, ya que cuando lo fueron a detener, se resistió al arresto y agredió a policías.
Así, el sospechoso identificado como Juan Gabriel Díaz Gómez (28), terminó tras las rejas y complicó su situación judicial, debido a que se encontraba imputado en otros dos expedientes, uno iniciado meses atrás y otro del año pasado, ambos bajo la órbita del fiscal de Robos, Hurtos y Sustracción de Automotores Galdo Andreoni.
Incluso, el Juanchila había llegado a un acuerdo, a través de su defensa, para resolver su situación mediante una suspensión de juicio a prueba o probation, ya que no contaba con sentencias previas.
La audiencia estaba programada para el 18 de diciembre, fecha en la que la jueza Natacha Cabeza iba a suspender la acción penal en su contra a cambio de que siguiera una serie de reglas de conducta durante un periodo determinado.
Sin embargo, a partir de sus nuevos roces con la Justicia, lo más probable es que el acuerdo entre las partes se caiga y fracase cualquier tipo de pacto, indicaron fuentes judiciales consultadas.
“Devolveme la plata o te mato”
El episodio por el que atraparon al Juanchila tuvo lugar alrededor de las 15 del miércoles 6 de este mes cuando personal de la Unidad Especial de Patrullaje Maipú (UEP) fue desplazado hacia el lote 16 del barrio Cicceroni, ya que una chica se comunicó a la línea de emergencias 911 para alertar que su hermano irrumpió en su casa y se mostraba violento.
Una vez allí, los efectivos dieron con la denunciante, quien les relató que su familiar arribó alrededor de las 12 y con el paso de las horas su actitud se volvió agresiva. En un momento, le reclamó el pago de 15.000 pesos que le había prestado y le advirtió que iba a atentar contra la vida de ella y también la del hijo una vez que llegara de la escuela: “Devolveme la plata o te mato“, le habría dicho, palabras más, palabras menos.
Frente a eso, la muchacha decidió alertar a las autoridades y los uniformados encontraron al sospechoso escondido en un pasillo de la vivienda. Sin embargo, Díaz Gómez no obedeció a la voz de “alto policía“.
Acto seguido, trató de darse a la fuga por saltando las medianeras de los domicilios contiguos y se inició una persecución, pero los funcionarios le dieron alcance en el interior de una casa del lote 27.
El sospechoso se mostró un comportamiento hostil y agredió a uno de los efectivos con golpes de puño y patadas, quien resultó con lesiones. Por eso, debieron reducirlo haciendo uso de la fuerza pública.
Así las cosas, el Juanchila quedó detenido en una dependencia de la zona, a disposición de la Justicia por presuntas amenazas, violación de domicilio y resistencia a la autoridad. Además, no descartan que termine imputado por algunos de los robos denunciados en los días previos.
