Una jornada clave se vivirá este viernes en la causa por la muerte de Alan Villouta (21), el joven  atropellado en el Acceso Sur la madrugada sábado 26 de agosto en Guaymallén. Es que se llevará a cabo la audiencia de prisión preventiva contra el acusado, Alejandro Verdenelli (43). El empresario recibió el miércoles el beneficio de la detención domiciliaria, lo que provocó indignación en los familiares de la víctima. 

Las pruebas que serán determinantes durante el proceso, que se va a desarrollar a las 8.30 en el Sexto Juzgado de Garantías, es una serie de videos captados por las cámaras de seguridad ubicadas en el complejo donde reside él y también donde vive su novia, y las declaraciones aportadas por testigos directos. 

Ver también: Videos: las imágenes que complican al empresario con la muerte de Alan

El Sol accedió a los testimonios que quedaron plasmados en el expediente y  a las imágenes en las que se observa al imputado con un paso “inestable”, pisando con una “aparente pérdida de profundidad” y tropezando en una oportunidad.

El zigzagueo que despertó las sospechas sobre el estado del empresario. (captura del expediente)

Además, los pesquisas creen que Verdenelli volvió al lugar del accidente minutos después de ocurrido pero a bordo de una Hilux. Esto coincide con lo que se ve en los videos y un testigo indicó que ese rodado pasó por la escena.

La camioneta en la que habría pasado por el lugar del accidente.

Tras el análisis de las grabaciones, la Justicia halló elementos que apuntan a que el empresario pudo haber estado bajo el efecto del alcohol o de algún estupefaciente cuando atropello a Villouta. Esto provocó que terminara imputado por homicidio simple con dolo eventual, que tiene una pena de 8 a 25 años de prisión.

Las pruebas formarán parte de los fundamentos en los que se apoyará el fiscal de Homicidios Carlos Torres para pedir que Verdenelli pase a la cárcel. 

Otro momento clave para la Justicia.

La palabra de los testigos

Las fuentes consultadas explicaron que hay tres testimonios de empleados de La Barraca Mall, ubicado frente al lugar del hecho, que coinciden en que la camioneta Porsche Cayenne que conducía Verdenelli iba a alta velocidad. 

Una de las declaraciones más importantes es la del joven que llegó primero al sitio del accidente. El muchacho sintió el impacto y fue rápidamente a ver qué había pasado. Allí fue cuando observó a Alan tirado en el piso, aparentemente sin vida. “Baje a buscar mi moto y me di cuenta que no lo pillaba”.

En ese momento empezaron a pararse otros automóviles que transitaban por la misma vía que iba Verdenelli. Una chica se bajó y dijo: “Venía tan rápido la camioneta que nos tiramos a un costado porque pensábamos que nos iba a matar, que ellos iban a tomar la patente porque seguro iba a matar a alguien”.

Entre los datos relevantes en cuanto a la velocidad a la que iba la Porsche Cayenne que sumó el joven es que, desde que sintió el impacto, tardó 20 segundos en ir hasta el acceso y la camioneta de Verdenelli ya se había perdido de vista. 

Otro de los empleados del centro comercial que se presentó a declarar dijo: “Yo nunca en mi vida vi pasar un auto tan rápido como ese”. Y aseguró que observó “un vehículo grande de color blanco irse a una velocidad alta, no se detuvo en ningún momento. Yo lo vi marchando después del golpe”.

En tanto, el testigo restante que fue de importancia para la causa explico que para él Verdenelli “iba como a 160 o 170 y un poquito más también porque, para atropellarlo y seguir a la misma velocidad, debe haber ido muy rápido”.