La investigación por la muerte de Claudio Jesús Villalba, el hombre de 36 años que falleció la madrugada del 5 de enero luego de ser ingresado por policías a la Subcomisaría Lorenz de Maipú, se reactivó en las últimas horas luego de una publicación de este diario y sumó una versión que contradice de manera directa la hipótesis inicial de la causa.
Su familia asegura que no estaba robando cuando fue reducido y aprehendido por vecinos, sino que había sido asaltado minutos antes y terminó linchado mientras intentaba escapar por el techo de una casa y pedir ayuda.
Tal como reveló El Sol, la reconstrucción de la causa sostiene que el episodio comenzó después de las 4.30 del día citado en el barrio San Antonio de la triple frontera, cuando un llamado al 911 alertó sobre un intruso que intentaba sustraer un aire acondicionado.
De acuerdo con esa línea investigativa, Villalba huyó por los techos de las propiedades, cayó en patios vecinos, provocó daños y fue finalmente reducido por al menos cuatro hombres, quienes lo golpearon antes de la llegada policial, unos 20 minutos después del llamado inicial al CEO.
Luego fue trasladado a la dependencia ubicada sobre calle Terrada, donde se descompensó y murió cerca de las 6. Las causas del deceso todavía no son claras en el expediente que lidera la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos, debido a que no arribó el informe final de la necropsia. También aguardaban por estudios toxicológicos.
Del linchamiento en el barrio a la muerte en la subcomisaría: qué pasó con el caso ocurrido en Maipú
El crimen de Claudio Jesús Villalba, ocurrido a principios de enero el departamento de Maipú, profundizó la investigación en el Ministerio Público luego de que su familia denunciara públicamente que murió “asesinado” minutos después de ser ingresado a una dependencia policial.…
La familia, sin embargo, plantea otra secuencia. Claudia, madre del hombre asesinado a golpes, contó que esa noche había hablado con su hijo y que él le dijo que iba a quedarse a dormir en su casa.
Claudio vivía en el barrio Huarpes junto a su abuela. Según el relato de la mujer, en el trayecto se encontró con un conocido del barrio que advirtió que llevaba dinero y lo condujo hasta donde estaban otros tres hombres.
“Se encontró con uno del barrio, le vio la plata y lo llevó con otros amigos. Ellos le robaron. Mi hijo no era un delincuente. Trabajaba (en una fábrica de tapas de empanadas y pascualinas), quería mucho a su hijo, no tenía antecedentes como dijeron”, afirmó la mujer.
La madre de la víctima agregó que llevaba 300.000 pesos en una riñonera y su teléfono celular, un Samsung A6. El dinero, explicó, estaba destinado a comprarle una consola Sony PlayStation a su hijo de 7 años, debido a que faltaban pocas horas para Reyes.
La mujer detalló que, en ese encuentro, le sustrajeron el efectivo, el celular y las zapatillas, unas Nike Vapor. Tras el robo, habría escapado por los techos para huir de quienes lo perseguían. “Él estaba pidiendo ayuda”, contó la mujer, quien aseguró que ya declaró en la causa.
En ese contexto, sostiene la familia, comenzó a gestarse la confusión que derivó en la agresión. Mientras corría, quienes lo habían asaltado le gritaban “chorro”, lo que habría motivado que vecinos del barrio lo identificaran como autor de un ilícito y lo atacaran.
“Al otro día estaban vendiendo sus zapatillas. A mi hijo lo ensuciaron y no tenía nada que ver con un robo. Quiero que se investigue para llegar a la verdad”, expresó Claudia.
Lo cierto es que el caso no parece de resolución sencilla. Para los investigadores, la huida por los techos fue la consecuencia directa de un intento de robo frustrado. Para la familia, fue la reacción de una persona que acababa de ser despojada de su dinero y que intentaba ponerse a salvo.
También difieren en el perfil de la víctima: mientras algunos vecinos declararon que actuaron cansados de los constantes robos en la zona, su entorno lo describió como un hombre trabajador, sin antecedentes y enfocado en su hijo.
Otro punto que la familia puso bajo la lupa fue el accionar policial. Villalba fue trasladado a la Subcomisaría Lorenz y murió en uno de los calabozos. Su madre pidió que se investigue si, además de la golpiza inicial, recibió agresiones durante el procedimiento. Señaló que testigos le mencionaron que habría sido pateado por uniformados antes de quedar alojado en la celda.
Al mismo tiempo, dos policías declararon y presentaron constataciones forenses, informando que Villalba los mordió cuando intentaban ayudarlo para evitar que los vecinos lo lincharan y que solicitaron atención médica del SEC cuando lo llevaron hasta la dependencia policial.
