Tras el incendio que devastó la playa de San Agustín durante la madrugada, la Capital dispuso un operativo integral para hacer frente a la emergencia. Según lo que reportaron unas 27 familias de los barrios Alto Mendoza y Libertador fueron evacuadas.
Las llamas comenzaron en la madrugada y los preventores llegaron de forma inmediata y se dispusieron a evacuar a los vecinos de zonas aledañas. Según los informes recibidos a través del sistema “Ojos en Alerta” el viernes por la tarde, se presentaron dos denuncias con pruebas fotográficas que evidenciaban un incendio incipiente protagonizado por dos individuos, quienes se consideran los responsables del siniestro. Los preventores se desplazaron al lugar y confirmaron la presencia de fuego en un terreno adyacente al sector norte de la playa de San Agustín. Con la asistencia de los bomberos, lograron extinguir las llamas.
Sin embargo, el sábado a las 3.17 de la madrugada, se detectó una nueva conflagración en la misma área que, potenciada por el viento Zonda, se propagó rápidamente, alcanzando incluso la infraestructura policial de la playa y destruyendo 15 viviendas en su camino.
En primer lugar, se centraron en la evacuación de las familias afectadas. La columna de humo se elevaba de manera imponente y, cuando las ráfagas de viento, con velocidades de alrededor de 60 km por hora, complicaron aún más los trabajos del personal, se mantuvo el compromiso de evacuar a todos, según indicó el intendente Ulpiano. Suárez.
El operativo desplegado involucró nueve camiones cisterna de 10.000 litros, dos camiones semirremolque con capacidad para 20.000 litros, tres excavadoras y tres camionetas. Además, participaron 50 empleados municipales junto al equipo de Defensa Civil del municipio y más de 20 brigadas de bomberos, incluyendo voluntarios de la Ciudad.

El área de Seguridad Ciudadana también reconoció el profesionalismo, sacrificio y dedicación de los preventores, los agentes de servicio extraordinario y los bomberos, quienes fueron los primeros en responder y llevaron a cabo las tareas de auxiliar y evacuación de las personas en peligro. Esta rápida acción evitó lesiones graves entre los afectados.
