La yarará ñata que mordió a un hombre en Uspallata ataca cuando se siente amenazada.

Un hombre fue mordido por una yarará mientras realizaba trabajos en su casa de Uspallata. La víctima capturó a la víbora, pero debido a los riesgos de la mordedura se activó un procedimiento de urgencia en la alta montaña que terminó en el hospital Lencinas de Godoy Cruz.

La emergencia ocurrió pasadas las 21 de este domingo cuando el individuo se encontraba en su domicilio ubicado en Ruta 7. Según detalló posteriormente, procedió a tomar una piedra y es cuando sintió la mordida en el índice de la mano izquierda.

Con la víbora en su poder, se dirigió a la Comisaría 23 de Uspallata, donde identificaron al ofidio como una Yarará Ñata, a través de una foto en comunicación con la Policía Rural.

Debido a esto, lo llevaron al centro de salud de la villa, fue asistido en primera instancia y de ahí lo transportaron de urgencia en una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado al Lencinas, el centro asistencial que cuenta con los antídotos para este tipo de situaciones de riesgo.

Ya en ese lugar, los médicos le inyectaron un antiveneno bivalente y quedó internado bajo observación.

En tanto, el ofidio fue derivado a Recursos Naturales de la Provincia.

Qué tan peligrosa es la Yarará Ñata

Según las descripciones, la Yarará Ñata es una serpiente venenosa que caza roedores, vizcachas y lagartijas, tiene un temperamento moderamente agresivo, porque ataca solamente si se ve amenazada o si se tropieza accidentalmente con el ejemplar y sus toxinas, luego de una mordedura, pueden provocar a veces accidentes graves o fatales. 

Los síntomas clínicos son:

  • Efectos locales: dolor, tumefacción, hematomas en la zona de la mordida, sensación de calor o ardor abrasivo, necrosis.
  • Efectos a nivel sistémico: dolor de cabeza, náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea.
  • Efectos neurológicos: confusión, convulsiones, colapso.
  • Efectos circulatorios: coagulopatías y hemorragias masivas.

En caso de mordedura sin atención médica inmediata, la muerte puede ocurrir dentro de las setenta y dos horas.