El asesinato de Cristian Nicolás Merlos Ávila fue uno de los casos más conmocionantes que se registraron durante 2019 en Mendoza. El chico tenía 14 años cuando volvía del colegio y lo mataron a balazos para robarle el celular a plena luz del día en el barrio La Gloria de Godoy Cruz, a sólo algunos metros de su casa.

Por el hecho de sangre quedó sindicado un chico de la misma edad que la víctima, lo apodaban el Bebe o Bebito y los detectives del caso afirmaban que era familiar de conocidos delincuentes de ese popular complejo godoicruceño. Debido a que el presunto homicida era inimputable, no pudo ser sometido a un proceso penal y el crimen quedó impune.

Crimen en un asalto: desvincularon al mayor y será archivada

La causa del asesinato en un asalto a Cristian Nicolás Merlos Ávila (14), ocurrido el viernes en el barrio La Gloria, de Godoy Cruz, quedó cerca de ser archivada después de que Leandro Gabriel Balegno Gómez (24) fue desvinculado del hecho.…

Con el paso de los años, el adolescente continuó siendo sindicado por diversos hechos delictivos y se volvió un dolor de cabeza para los policías que trabajaban en esa zona. Pese a las múltiples aprehensiones, siempre regresaba a la calle por ser menor de edad.

No hace mucho tiempo que esa situación cambió después de que el problemático delincuente juvenil alcanzó la mayoría de edad a comienzos del año pasado. A los pocos meses de cumplir los 18 años, el Bebito, identificado como Cristian Laureano Gómez, quedó sospechado por el intento de asesinato a una chica en medio de una guerra de bandas.

Después de su detención, su situación se agravó aún más este jueves después de que la Justicia le dictó la prisión preventiva en una causa por robo agravado por el uso de arma de fuego no habida en grado de tentativa.

Ese expediente se acumuló a la causa de origen que lidera el fiscal de Homicidios Carlos Torres, en la que el Bebito se encuentra imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa.

Fue la conjueza Mariana Romeo, del Juzgado Penal Colegiado Nº 1, quien le impuso la medida de coerción en la audiencia que contó con la participación de ayudante fiscal Seiko Maehama en representación del Ministerio Público.

De izquierda a derecha: Leonel Garate, el Pimiento y el último es su hermano de 17 años. (Se pixela el rostro porque es menor de edad)

Por ese caso también se encuentran acusados los hermanos Maximiliano Alejandro, alias Pimientito, y Leonel Mariano Garate Montenegro -ambos tras las rejas con prisión preventiva.

En su momento, otro hermano de ellos, de 17 años (se reserva la identidad por tratarse de un menor de edad), cayó por otro ataque armado ocurrido en el marco de esos enfrentamientos, pero la causa terminó siendo archivada.

Ataque, venganza y dos víctimas inocentes

Fue durante la noche del sábado 11 de febrero del año pasado cuando policías tomaron conocimiento sobre un tiroteo en la zona de las manzanas K, L y M del barrio La Gloria.

Cuando los efectivos arribaron al lugar se encontraron con Guadalupe Oriana Vargas Morales, de 19 años, quien acababa de recibir un balazo en la nuca, por lo que fue trasladada en una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) al Hospital Central.

La reconstrucción que realizaron los detectives del caso sostiene que Gómez y los Garate dispararon contra la vivienda de la chica, ya que, desde hace tiempo, se encontraban enfrentados con sus hermanos, quienes, de acuerdo con la investigación, son cercanos a la familia Miraval, sindicada en la zona por venta de estupefacientes y otros delitos.

Incluso, el Pimientito y un hermano del Bebito, llamado Víctor Uriel Gómez Lucero, más conocido como el Quesito, estuvieron imputados por el crimen de Axel Mariano Barrionuevo Morales (20), un primo de Guadalupe Vargas asesinado de un disparo a mediados de 2020 en La Gloria.

Pese a que la Justicia los sobreseyó a ambos-sólo resultó condenado Lucas Miguel Dientón Roja-, la familia de Barrionuevo siempre insistió con que el Quesito y el Pimientito participaron en el hecho de sangre.

Lo cierto es que la muchacha nada tenía que ver con ese conflicto, resultó herida durante la balacera. “Se la comió de arriba”, aseguró una fuente allegada la instrucción.

Mientras Vargas era trasladada en ambulancia, un nuevo ataque armado se produjo en el mismo sector de la barriada. La pesquisa sostiene que se trató de una rápida venganza por parte de familiares de la chica herida.

A raíz de ese ataque, resultaron lesionados Leonel Garate y Magalí Claudia Gómez (19), hermana del Bebito y el Quesito. Fue la muchacha la que se llevó la peor parte, ya que recibió un impacto de bala en un ojo y terminó perdiendo la vista por completo.

Magalí Gómez, al igual que Guadalupe Vargas, era ajena a los problemas barriales que mantenían sus hermanos. Pese a eso, las secuelas que le dejó ese tiroteo la afectarán para toda la vida.

Magalí Gómez luego de ser intervenida y perder la vista.

De la causa se desprende que Magalí, Cristian y Víctor son hijos de Claudio Rafael Gómez, alias el Kin, hermano del conocido asaltante Omar Tanga Gómez, condenado a prisión perpetua por el golpe al blindado de la bolsa de comercio de Godoy Cruz que desembocó en el crimen de Matías Quiroga en marzo de 2012.

Por la agresión contra la sobrina del Tanga terminaron detenidos Ulises Aaron y Brandon Damián Vargas Morales -hermanos de Guadalupe-, Juan Josué Morales, Rodrigo Alejo Martínez Ponce, alias Zapallito o Chucky, y Leandro Nicolás Miraval Reynoso.

Dos días más tarde, en medio de esos enfrentamientos, Brian Esteban Montenegro fue abordado por dos sujetos en el tercer pasillo de las manzanas K y L.

Leandro Miraval, uno de los acusados por el ataque contra Magalí Gómez.

Seguidamente, le dispararon en varias oportunidades y lo hirieron en el glúteo derecho y la cara externa del muslo en el mismo lado.

Por ese episodio fue detenido el hermano adolescente de los Garate, pero la causa en su contra no avanzó.