Un grave caso de abuso sexual comenzó a ser investigado por la Justicia a comienzos de este año. La denuncia sostenía que un hombre abusó sexualmente de una niña de 13 años luego de que se negó a tener sexo a cambio de dinero. El hecho habría ocurrido en la casa del sospechoso, en Luján de Cuyo, donde la menor se había quedado a dormir, ya que es hija de un matrimonio amigo de su familia.
El caso avanzó con el paso de los meses y desembocó en la detención del presunto autor, de 46 años, quien ya contaba con antecedentes por diferentes delitos y hasta había sido recientemente condenado en un expediente de violencia de género. Fue ese el principal motivo por el que las autoridades judiciales decidieron mantenerlo tras las rejas, ya que se encuentra imputado por abuso sexual simple, un delito excarcelable.
En los últimos días, el hombre -se reserva la identidad por tratarse de una causa de instancia privada- enfrentó una instancia clave del proceso en su contra: la audiencia de prisión preventiva y recibió un duro revés. La jueza Mariana Romeo, del Juzgado Penal Colegiado, avaló la investigación que lleva adelante la fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual María de las Mercedes Moya y le dictó la medida cautelar.
Así, el señalado abusador permanecerá en la cárcel mientras continúa avanzando la instrucción en su contra, por la que arriesga penas de seis meses a cuatro años de prisión.
Tocamientos
La denuncia sostiene que el hecho ocurrió durante la madrugada del domingo 12 de febrero de este año, precisamente a las 1.50, cuando el acusado ingresó a una habitación de su domicilio del barrio Loyola, en Carrodilla, donde se encontraba durmiendo la menor de 13 años.
El hombre despertó a la niña y le ofreció la suma de 10.000 pesos en efectivo para mantener relaciones sexuales con él. Ante la negativa, procedió a tocarle con una mano sus glúteos por sobre la ropa.
Prontuariado
No es la primera vez que el hombre detenido por el presunto abuso tiene roces con la Justicia. Desde hace casi dos décadas que comenzó a registrar antecedentes, tanto en la Justicia provincial, como en la federal.
Fuentes policiales indicaron que sospechoso tuvo su primer paso por prisión en 2004, cuando fue investigado por transporte y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
Luego de ser liberado en 2006, cayó en setiembre de 2009 por el delito de hurto simple en grado de tentativa, aunque al cabo de un mes accedió a la detención domiciliaria. En noviembre de 2011 terminó siendo condenado a 45 días de cárcel.
Diez años más tarde, en octubre de 2021 regresó a prisión luego de que una pareja lo denunció por lesiones leves dolosas agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género. A los dos meses reconoció la autoría en un juicio abreviado y acordó una pena ocho meses de encierro.
Finalmente, en agosto de este año fue encarcelado por el caso de abuso sexual y permanece alojado en el Complejo Penitenciario San Felipe.
