El empresario de producción de gases Osvaldo Daniel Rofrano llevaba una vida activa cuando fue encontrado muerto el jueves 25 de julio en el interior de la pileta de su casa del barrio cerrado Las Candelas II de Chacras de Coria, en Luján de Cuyo. Tenía 63 años y cuatro días antes del desenlace fatal escribió en su perfil de la red social X que había denunciado a una “mafia narco” tucumana que se metió en Mendoza a través de testaferros. Pero no solo contaba eso en el posteo: aseguraba que no se iba a suicidar. El caso generó un fuerte impacto en Mendoza y el país.
A más de 10 días del fallecimiento, para los investigadores policiales y judiciales no caben dudas de que decidió quitarse la vida por complicaciones en sus actividades laborales privadas y un cuadro depresivo. Con el paso de las horas se fueron analizando una serie de pruebas que encaminaron la instrucción que lidera la fiscal de Homicidios y Violencia Institucional Andrea Lazo hacia esa hipótesis. Destacaron que tres evidencias fueron determinantes para ir reconstruyendo cómo sucedieron los hechos.
Por información a la que accedió El Sol, luego de conocerse que los estudios forenses preliminares y de Policía Científica coincidieron en que el cadáver de Rofrano no presentaba lesiones traumáticas -careciendo de indicios que potenciaran una teoría la participación de terceras personas-, y mientras aguardan que un par de meses arriben los resultados de los exámenes de laboratorio, los pesquisas analizaron casi 15 horas de registros de cámaras de seguridad del barrio cerrado y tomaron nuevas declaraciones a su círculo íntimo. Nada modificó las presunciones iniciales.
La advertencia del empresario Osvaldo Rofrano en redes sociales 4 días antes de su muerte: “No me voy a suicidar”
El empresario Osvaldo Rofrano fue encontrado este jueves sin vida en un barrio privado de Chacras de Coria en circunstancias que están sujetas a investigación. Si bien una de las hipótesis es que el hombre se habría quitado la vida, cuatro…
Por lo que trascendió, los testigos que se fueron sumando al expediente contaron que Rofrano se encontraba con tratamiento psicológico y atravesaba “un proceso de separación” de su esposa, la mujer que encontró el cuerpo precintado flotando en la pileta familiar después de que saliera la mañana de ese jueves (feriado en Mendoza por el Santo Patrono Santiago) con su hija mayor para dirigirse a un cumpleaños. La esposa de Rofrano dejó la propiedad a las 10 y su hija, de 36 años y viviendo con el matrimonio, lo hizo una hora después.
Las cámaras de seguridad no hicieron otra cosa que confirmar lo que habían declarado la esposa y la hija de Rofrano inicialmente y luego en sede judicial. Son consideradas fundamentales para los investigadores. Se ubicaron dos aparatos que apuntaban al domicilio familiar; una en el sector principal de ingreso. Por el análisis que hicieron de las 15 horas de grabaciones, no observaron la presencia de personajes ajenos al domicilio o al entorno familiar.
Lo que sí captaron los aparados fue al propio empresario saliendo del domicilio realizando una acción poco habitual que llamó la atención de los detectives y es motivo de investigación en la fiscalía y la policía: lo ubicaron saliendo de su hogar con “algo sujetado a su mano” derecha. No se sabe qué tipo de elemento transportaba pero se dirigió el cesto de basura de un vecino y lo descartó allí.
Apenas observaron esa situación, los policías buscaron en el depósito de residuos para intentar recuperar lo que había arrojado pero ya era demasiado tarde, debido a que una empresa privada que realiza la recolección de basura había vaciado los canastos.
Más allá de esto, también hicieron foco en cómo se encontraba Rofrano al momento de ser hallado sin vida flotando en la pileta atado de pies y manos. Para los profesionales forenses, el empresario murió ahogado pero los precintos que sujetaban las extremidades llamaron la atención de los investigadores, quienes un principio sospecharon que podrían estar frente a un asesinato.
En primer lugar, concluyeron que esos dispositivos plásticos no se encontraban sujetados con fuerza. Policía Científica logró quitarlos con facilidad mientras trabajaba sobre los restos en la propiedad y descartó la intervención o colación de una tercera persona. Además, durante una requisa en la vivienda descubrieron más precintos iguales que eran propiedad de Rofrano. Con esto, entendieron que el mismo empresario los había adquirido y los guardaba en su domicilio.
Tal como informó la fiscalía a las pocas horas, el caso continuará en investigación a la espera que arriben los estudios de laboratorio (buscan saber si el empresario ingirió alguna medicación antes de arrojarse a la pileta) pero es más que probable que termine en el archivo, ya que sería hasta muy complejo direccionar una instrucción hacia una posible “instigación al suicidio”, que sí contempla castigos para las personas que cometen ese delito. Ningún testigo puso en crisis la hipótesis del suicidio y hasta algunos la confirmaron cuando hablaron en la causa.
Quién era el empresario que encontraron muerto en Chacras de Coria: estaba atado de pies y manos
El hallazgo la tarde de este jueves de un hombre sin vida en el interior de una pileta de una casa de un barrio privado de Chacras de Coria movilizó a la Policía de Mendoza y también al Ministerio Público, con…
El hallazgo del cuerpo del empresario Rofrano
El jueves 25 a las 16.40, los guardias de seguridad del barrio privado Las Candelas II recibieron el llamado de una propietaria informándoles que había encontrado a su marido muerto. La mujer utilizó la palabra “suicidio” para describir el deceso y los empleados de seguridad llamaron al 911 luego de llegar a la propiedad, unos ocho minutos después.
Rofrano vivía con su esposa y una hija de 36 años. Ambas mujeres retiraron del domicilio para asistir a un cumpleaños durante la mañana y quedó en soledad.
La mujer del empresario detalló que lo encontró en la pileta y luego se presentó en la propiedad un hijo varón del matrimonio, de 33 años, junto con su pareja. A los pocos minutos, llegaron a la vivienda los primeros policías e informaron que un sector de la casa se encontraba “revuelto, con sillas tiradas”.
Al mismo tiempo, efectivos de la División Homicidios y la fiscal Andrea Lazo fueron informados sobre el hallazgo y se dirigieron hasta la propiedad para liderar el procedimiento.
La representante del Ministerio Público ordenó que se retire el cuerpo de la pileta y así confirmaron lo que había detallado la esposa de Rofrano, es decir, que presentaba precintos en manos y pies.
