Continúan las labores investigativas para esclarecer el crimen del jubilado Ángel Reyes Calivares Lima (76), ocurrido el lunes en su casa de Las Heras. En las últimas horas, los pesquisas centraron la atención en una importante cantidad de huellas dactilares que se levantaron en la escena y otras halladas en el arma homicida, además de un cuchillo tipo carnicero. La investigación, a cargo del fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, no tiene detenidos y esperan que el análisis de los rastros encaminara las sospechas hacía alguien del círculo intimo de la víctima.

Las tareas del personal de Científica se extendieron casi hasta la madrugada, luego de que el cadáver de Calivares fuera encontrado el lunes en el interior de su domicilio de San Martín 2105. Los efectivos lograron levantar varias huellas en la habitación donde yacía la víctima, así como también en el resto de la casa. 

El material estaba siendo analizado en la jornada de ayer, e investigadores aseguraron a El Sol que aguardaban los resultados para avanzar en la instrucción y llegar a identificar a la persona que cometió el crimen. En la mira están algunos jóvenes que solían frecuentar a Angelito, como se lo conocía en la zona, en su hogar. Fuentes consultadas confiaron que algunos de ellos son taxiboys, o sea, chicos dedicados a la prostitución. 

Las sospechas se depositaron sobre ellos debido a que las heridas que le provocaron a Calivares denotaban un ataque del tipo pasional, de acuerdo con fuentes allegadas a la causa. Las mismas se le realizaron en la cara y el cuello con un cuchillo que fue hallado en el interior de la vivienda, con manchas hemáticas. El arma blanca también es materia de análisis.

Sólo algunos de esos jóvenes habían sido identificados, pero no existían elementos suficientes para ordenar su detención. En tanto, otros aún estaban siendo localizados por la Justicia. 

Se cayó la hipótesis de robo

Calivares fue hallado sin vida después de que un vecino se dirigió hasta su casa para invitarlo a comer un asado con otros residentes de la zona. El hombre observó que la puerta estaba abierta, y, cuando tocó, nadie respondió, situación que le pareció extraña por lo que dio aviso a la línea de emergencias 911. 

Momentos después, efectivos de ese sector lasherino arribaron al domicilio y al ingresar se toparon con la fatal escena. 
En un principio se pensó que el homicidio había sucedido en el contexto de un asalto, sin embargo, en el lugar se hallaron 5 mil pesos que no habían sido tocados, lo que descartó esa hipótesis de inmediato. 

Al día siguiente se conocieron datos que provocaron sorpresa. Calivares contaba con una extensa lista de antecedentes, entre ellos robos, estafas y hasta abuso sexual. Por lo que se comenzó a apuntar hacía el círculo intimo de la víctima. 

Tras realizar una serie de averiguaciones con allegados, otros datos comenzaron a salir a la luz. Angelito se frecuentaba con varios jóvenes y algunos serían trabajadores sexuales, que, incluso, se quedaban a dormir en la vivienda, aseguraron. A partir de ese momento, la hipótesis del caso giró y tomó fuerza la de un ataque entre conocidos.