El imputado, de 39 años, está en prisión desde abril.

Un caso de violencia de género y abusos sexuales contra una mujer y su hija, respectivamente, ocurridos meses atrás en Lavalle avanza en la Justicia provincial.

Los expedientes tienen como único imputado a un obrero rural, de 39 años, quien es padre y ex pareja de las víctimas. 

El acusado se encuentra tras las rejas y con prisión preventiva después de que fue detenido en abril pasado, por las dos causas que lidera la fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual María de las Mercedes Moya.

Durante la investigación, las diferentes entrevistas realizadas a la niña y a su progenitora permitieron conocer las aberrantes frases que utilizaba el sospechoso para someter sexualmente a la menor y también durante los maltratos a su ex. 

De acuerdo con la instrucción, el primero de los hechos tuvo lugar en febrero de este año, cuando el hombre se encontraba en soledad con su hijita, de 12 años, dentro del domicilio en el que residían en calles Eva Perón y Circunvalación Norte del distrito de Costa de Araujo. 

En esa ocasión, abordó a la pequeña mientras estaba recostada en su habitación y le tocó los pechos, la cola y la entrepierna por encima de la ropa. Acto seguido, se metió a la cama y le dio besos en la boca, relataron fuentes judiciales. 

Dos meses después, el 5 de abril, la situación se volvió a repetir. El sindicado abusador volvió abordar a la víctima en la ausencia de su madre. Al igual que en la ocasión anterior, aprovechó que estaba en la cama y le manoseó sus partes íntimas por encima de la ropa.

Seguidamente, intentó darle un beso y la niña se negó, por lo que le expresó: “¿Qué, tenés otro? Si yo no soy un violín, soy tu papá”, surge de las denuncias. 

Al día siguiente, cerca de las 18, la menor llegó al domicilio y el hombre le pidió “vení, dale un besito al papi”, y luego le tocó sus partes íntimas.

Minutos después, el expediente reconstruye que su hija pasaba frente a él y la sujetó de la cintura, le bajó el pantalón y le dio un beso en sus genitales. 

El 9 de ese mismo mes, en medio de los abusos que estaba sufriendo la niña, el acusado atravesaba una crisis por su pareja y había una discusión por la casa que compartían. 

En esa oportunidad, el sospechoso le dijo “te voy a matar si no te vas de la casa”. Posteriormente, la discusión continuó en la vereda del domicilio, en plena vía pública.

El imputado salió con un cuchillo de unos 25 a 30 centímetros y soltó una fuerte amenaza contra la madre de su hija: “Te voy a cagar matando hija de puta, vos a mí todavía no me conocés. Andate de la casa, esto es mío, yo no me voy a ir”.

Y agregó: “Si vos no te vas, te voy a matar. Si vos hacés algo, yo voy a ir preso, pero cuando salga te voy a matar y si no salgo voy a mandar a alguien a que te haga algo“.

Fue esa situación la que desembocó en la primera denuncia contra el obrero rural, ya que su ahora ex concubina decidió acudir a la Justicia. Luego de ese episodio, su hija decidió contarle a la madre sobre los abusos y también realizaron la presentación judicial correspondiente.