La pesquisa federal por la megacausa que permitió desbaratar parte de una organización criminal dedicada al narcotráfico con 2 toneladas de cocaína en Bahía Blanca y Mendoza continuó en las últimas horas con más procedimientos e incorporación de pruebas.

También trascendieron más detalles del cargamento del polvo blanco y el recorrido realizado por tres países. Básicamente, se supo que la toda la droga salió desde Perú y no de Bolivia (el productor de ese estupefaciente más importante de Sudamérica), como se creyó en un principio. 

Los tres hermanos Cuello detenidos.

De acuerdo con la reconstrucción que hicieron los investigadores, los panes pasaron por Chile e ingresaron a nuestra provincia trasportada en varios vehículos para, después, acopiarse en Luján.

De a cientos de kilos, la cocaína comenzó a ser llevada hacia otros distritos de Mendoza en un par de camionetas, las que finalmente fueron secuestradas.

La cocaína oculta en bobinas.

Se trata de una VW Amarok y una Nissan, relataron los investigadores. Pasó por Las Catitas (Santa Rosa) y Monte Comán, en San Rafael.

Así, más de 1.500 kilos fueron transportados desde Mendoza a la provincia de Buenos Aires, precisamente a la localidad de Bahía Blanca.

El objetivo de la banda, que tenía a empresarios bonaerenses y algunos mexicanos entre sus miembros, era retirar la totalidad de las dos toneladas que se habían “enfriado” en una propiedad de la zona de Vistalba y Blanco Encalada, ya que debía partir hacia Europa (Barcelona, España) y Canadá.

Por eso, los investigadores actuaron cuando todavía restaban llevarse de Luján 450 kilos de cocaína, los que estaban escondidos entre cajas de rocas de aplicación.

Los sabuesos habían intervenido más de 50 líneas de teléfono y entre los espiados había algunos integrantes de una familia de apellido Cuello, contaron los investigadores. Apuntaron a tres hermanos, Marcelo, Cristian y Darío.

En un principio se informó que una hermana de estos hombres también había sido detenida, pero los mismos detectives luego lo desmintieron y aclararon su situación procesal. En realidad, se trataba de otra mujer cercana a los hermanos detenidos. 

En los más de 15 cuerpos de investigación federal se investigó la pata local mendocina. Y apuntaron a una empresa llamada Minerales Aconcagua, que sería propiedad de Marcelo y Darío Cuello, de 44 y 29 años, respectivamente. En el depósito de esta firma, en Mayor Drummond, hallaron la cocaína fraccionada.

Fue la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, la que informó que la cocaína secuestrada en Mendoza (se desarrollaron 8 allanamientos) estaba en cajas de una firma dedicada, de acuerdo con su cuit, a la “fabricación de artículos de cemento, fibrocemento y yeso excepto hormigón y mosaicos”.

Terminar con la red. La operación B.B. de Acero tuvo su punto cúlmine el domingo por la tarde cuando se ordenaron 33 allanamientos en Bahía Blanca y Mendoza. La pesquisa había nacido hace cuatro meses. Gran parte del cargamento de cocaína (más de 1.700 panes multicolores) fueron hallados en bobinas de acero en Bahía Blanca. Las mismas no podían ser detectadas con escáneres.

En total, cayeron 17 sospechosos, entre ellos, cuatro mexicanos que tendrían relación con el cártel de Michoacán. Otros dos hombres oriundos de ese país lograron escapar. También secuestraron vehículos, armas y dinero en efectivo. Los investigadores sostienen que la causa no está terminada 
y restan realizar más procedimientos.

Secuestraron una avioneta de la banda

Los pesquisas consultados por este diario sostienen que la investigación contra la megabanda dedicada al narcotráfico está lejos de estar terminada. “Va a haber más allanamientos”, lanzaron.

Un ejemplo de ello es el secuestro de una avioneta Cessna en Chaco.

Al parecer, era utilizada por la organización para llevar drogas. Una empresa de esa provincia, en Resistencia, también quedó en la mira. 

La avioneta secuestrada en Chaco.

La hermana no fue detenida

En un principio, la Policía Federal informó que cuatro hermanos de apellido Cuello habían sido detenidos, entre ellos, una mujer llamada Silvia. Sin embargo, luego rectificaron la información y se supo que esta mujer no había sido arrestada ni es parte de la investigación.