Pasaron más de dos años y medio desde que Micaela Tati (13) fue  ultimada de un tiro en el barrio La Gloria y hoy comenzarán los alegatos de las partes en el juicio que se inició en la Sexta Cámara del Crimen. En el banquillo hay un solo imputado, Jorge el Loco Barroso. El análisis de las declaraciones, la moto que usaron los asesinos y una foto serán las claves que utilizarán el fiscal y los abogados para argumentar el caso.

La foto fue solicitada por la defensa, a cargo de Laura Aizcorbe. Se trata de la imagen de Barroso cuando ingresó al sistema penitenciario que, en un principio, difiere en su fisonomía de la aportada por testigos. Ayer, Guillermo Auim, ferretero que se encontraba en la plaza de la popular barriada godoicruceña cuando se produjo la balacera, aseguró que los atacantes iban en una moto, “uno con casco y otro con capucha. Se notaba que eran jóvenes y eran flacos”.

La abogada pidió al tribunal que se incorpore la fotografía al expediente, aunque los magistrados no respondieron. Este será uno de los lineamentos en el alegato de la defensa. La moto también fue una de las pruebas más importantes en la etapa de instrucción que dieron con la detención de Barroso. Se trata de una Yamaha de 150 cilindradas señalada por varias personas que presenciaron el homicidio como el transporte de los matadores. Esta fue una de las causas por las que el Loco cayó detenido en abril del 2013.

Pero el imputado declaró y dijo que había vendido la moto a un joven que vivía a la vuelta de su casa antes del crimen. El comprador, Franco Fernández, declaró y confirmó que había adquirido el rodado pero no recordó la fecha exacta. También aseguró que no sabía dónde tenía el boleto compraventa, pero hizo memoria y señaló que quien lo firmó fue la esposa de Barroso. 

Fernández agregó que conocía que el rodado no estaba a su nombre y aclaró que no hizo la transferencia porque no tenía el dinero para pagar el trámite. En el último tramo de la exposición, dijo que luego la vendió porque necesitaba efectivo. 

La versión de Víctor Popi Barrera, un mecánico que vivía en Guaymallén y luego se mudo al barrio La Gloria, fue la que involucró a Barroso en el asesinato de Tati. El hombre, que estuvo detenido en un principio como partícipe del hecho, aportó su relato ante las partes y es el que más compromete al imputado.

Popi señaló que Claudio Saturnino Mendoza –prófugo en la causa– le pidió que lo acompañara en la moto para balear a Rafael Alejo Molina, tío de Micaela. Siguiendo la narración de Barrera, él se negó y fue el Loco Barroso quien lo acompañó. Los atacantes se pusieron capuchas, taparon la patente de la moto con una remera y fueron a dispararle al hombre pero terminaron matando a la adolescente, que estaba con Molina.

Esta versión fue sostenida por algunos testigos de identidad reservada. Se trata de personas del entorno del acusado que aseguraron haber escuchado cuando Barroso comentaba el crimen que había perpetrado. Pero la acusación contra el Loco se diluye con otros testimonios, como el del propio Molina, quien atestiguó no haber reconocido nunca a quien acompañaba a Satur en la moto desde la cual le dispararon. Tampoco los padres de Tati y otros testigos presenciales han ubicado al imputado en la escena del crimen.

Barroso planteó su coartada en la primera jornada y narró que, mientras se cometía el crimen, él estaba en su casa de Guaymallén, recibiendo el auto de un amigo para arreglarlo. Este presunto cliente, identificado como Beto Tello, también prestó declaración y coincidió con la versión del acusado en circunstancias, tiempo y lugar.

El ataque fue el 10 de marzo del 2012. A las 14, Micaela Tati (13) caminaba por la plaza del barrio La Gloria junto a su tío, Rafael Alejo Molina, y su hermanita de cuatro meses, con quienes había ido a una feria. Al parar en la intersección de Vélez Sarsfield y Bahía Aguirre, dos individuos pasaron en una moto y comenzaron a efectuar disparos.

Un proyectil impactó en la pierna de la adolescente y le dañó la arteria femoral, lo que le causó la muerte tres días después en el Hospital Notti. Otra bala dio en el muslo izquierdo de Molina.

El Loco Barroso fue arrestado el 6 de abril del 2013, luego de un allanamiento en su domicilio de Rodeo de la Cruz.