Preventores luego controlar la situación y retener al sospechoso, quien quedó a disposición de la Justicia.

Un grave hecho se registró la noche del sábado en pleno centro de Ciudad cuando un hombre de nacionalidad boliviana fue perseguido por un grupo de personas que intentaban hacer justicia por mano propia, tras ser acusado de haber realizado tocamientos indebidos a una menor de edad.

El caso ocurrió en la intersección de las calles Rivadavia y Mitre, donde un preventor se encontraba realizando vigilancia en un puesto fijo. Según informaron fuentes policiales, el uniformado advirtió la persecución y logró reducir al sujeto, de 48 años, mientras solicitaba apoyo por frecuencia radial.

Minutos después arribaron al lugar un par de colegas que se hallaban en la plaza Independencia junto con un auxiliar policial, quienes lograron separar a las partes involucradas y evitar que la situación escalara a mayores.

En el lugar se presentó una mujer de 33 años, quien denunció que el detenido había realizado tocamientos indebidos a su hija, de apenas 14 años. La denuncia fue corroborada por una testigo presente en el lugar, de 22 años.

La situación se tornó aún más compleja cuando otro padre, de 41 años, se presentó para denunciar que el mismo sujeto había besado a su hijo menor de edad, manifestando su intención de realizar la denuncia formal correspondiente.

El hecho movilizó un importante operativo policial, con la presencia de varias movilidades de preventores. Posteriormente, una patrulla policial trasladó al detenido a la Comisaría Sexta, ubicada en el barrio Cano.

Las autoridades informaron que el detenido se encontraba ebrio y quedó detenido.