La investigación por el homicidio de Víctor Hugo Robles (57), el prestamista hallado en su casa el lunes por la tarde en Maipú, continúa sin detenidos y los sabuesos ponen la mirada sobre las actividades que desarrollaba cotidianamente. Esto se debe a que se dedicaba a realizar “negocios” con individuos relacionados al hampa local, contaron fuentes del caso. Sobre todo, agregaron, con personas vinculadas “al narcotráfico en Godoy Cruz” y alrededores. 

Se conoció este martes que Robles sufrió un corte profundo en el cuello y analizan si también le dispararon en la frente cuando se resistió ante el ataque que, probablemente, hayan cometido dos personas o más.

En tanto, explicaron que una vez perpetrado el violento ataque, los autores “dieron vuelta” la casa en busca de algo muy puntal que, se cree, era una importante suma de dinero. 

Robles fue hallado sin vida minutos después de las 19 en el instante que un vecino le iba a pagar una cuota de un dinero que le había facilitado. La víctima yacía sobre un gran charco de sangre en la puerta de ingreso a la vivienda de calle Vigil al 200 del barrio 24 de Setiembre.

Una hoja del portón de la cochera estaba entreabierta cuando llegó este testigo y estiman que estuvo así desde las 17, aproximadamente, cuando una mujer que vive allí cerca vio a Robles por última vez.

En ese momento, al hombre le trajeron una heladera y por esa razón indagan si esas personas tienen relación con el hecho.

Otro de los datos que surgió ayer fue que al prestamista, además de sufrir un profundo corte en el cuello, le habrían disparado con un arma de fuego en la frente. Todavía no lo podían confirmar porque la víctima estaba “muy deteriorada” y debían esperar los informes forenses. 

En la escena, Policía Científica secuestró una vaina de una pistola calibre 32 y también halló un cuchillo que quedó a disposición del fiscal Gustavo Stroppiana. Deben confirmar si el arma blanca fue la utilizada para degollarlo. 

Por otra parte, indicaron que la víctima tenía signos de defensa en sus brazos por lo que creen que pudo haber existido un breve forcejeo antes de ser ultimado. 

Robles tenía antecedentes por lesiones, amenazas y daños y hacía poco más de un año que había comprado la casa donde fue hallado muerto. “Se lo veía poco, que entraba y salía varias veces al día y cambiaba de autos muy seguido. Era como una segunda casa porque tenía otra vivienda cerca del hospital de Maipú”, contó el día del hecho un vecino. 

En cuanto a la relación con los que habitan en el 24 de Setiembre, los pesquisas señalaron que tuvo un par de discusiones con los vecinos y hasta explicaron que otras personas lo iban a “apretar” al domicilio. De allí surge la hipótesis de que se trató de un ajuste de cuentas relacionado con su actividad.

Una versión que analizan los detectives es que la víctima estaba en un ambiente “pesado” en cuanto al movimiento de dinero. Es más, dijeron que les entregaba efectivo a personas vinculadas al narcotráfico en Godoy Cruz. 

Tras el crimen, el o los autores revolvieron las habitaciones en busca de un elemento puntual: plata. Por esta razón no descartan que también se haya tratado de un robo ocasional o hasta que a la víctima la hayan “entregado” sabiendo del efectivo que manejaba. 

En cuanto a este último punto, detallaron que no pueden confirmar si en la propiedad había plata porque los familiares hasta anoche no habían declarado y además se los notaba “reservados” o desconocedores del trabajo de Robles.

Es fundamental la declaración de uno de los yernos del hombre (tenía tres hijas) porque trabajaba con él y conocía los movimientos financieros. 

Por otro lado, los sabuesos no descartaron un móvil pasional, incluso, una persona del barrio también contó que hace poco tiempo había tenido un problema con la compra- venta de una camioneta. “No saben si estafó a una mujer”, explicaron.