La Justicia procesó ayer al marido y al cuñado de Alejandra Janko (31), la mujer boliviana que fue hallada sin vida en un arroyo de San Carlos después de estar desaparecida diez días. Ambos fueron por el crimen de ella. Además, el juez Oscar Balmes, a cargo de la causa, les dictó la prisión preventiva.
El esposo de la víctima se declaró de la muerte pero adujo que no fue intencional y luego la arrojó al cauce por miedo. Sin embargo, la autopsia determinó que había sido gravemente golpeada en el cráneo.
Durante la audiencia pública que se realizó la mañana de ayer en San Carlos, el magistrado
que comanda la investigación por el femicidio de Janko rechazó el planteo de nulidad que había formulado la defensa de los imputados contra la indagatoria en la que el marido de la víctima, Sixto Cruz, se declaro único autor del hecho.
Posteriormente, Balmes confirmó el procesamiento por homicidio agravado por el vínculo y por femicidio para Cruz y su medio hermano, Iber Mora, quien está sospechado de participar en el hecho. Además, el juez solicitó cuatro meses de prisión preventiva para recolectar las pruebas necesarias para cerrar la pesquisa.
La decisión se tomó en torno al informe del Cuerpo Médico Forense y las declaraciones de los acusados. Cruz había confesado que la muerte de su mujer ocurrió el 10 de diciembre a las 5 de la mañana cuando ambos fueron a buscar agua a un arroyo cercano e y “jugando” le pegó “un chirlo y un codazo” provocando que cayera con fuerza al suelo y eso terminara con su vida. También adujo que en ese momento le dio pánico y la arrojó al agua.
La contradicción entre el resultado de la autopsia y el relato del marido motivaron la medida de Balmes. Por eso, Cruz y Mora aguardarán el juicio en el Pabellón 5 de Boulogne Sur Mer, donde quedaron alojados ayer.
Muerta en un arroyo. Janko fue hallada muerta el martes 21 de diciembre a orillas del arroyo Yaucho del distrito de Capiz, a siete kilómetros de la finca donde residía.
La mujer, madre de tres hijos, estuvo desaparecida durante diez días y su familia realizó una intensa búsqueda. Instantes después de que personal policial diera con su cadáver, la Justicia decidió detener a su marido y al cuñado como principales sospechosos.
El caso fue el femicidio número 17 en la provincia durante el 2016.
