Juárez y Ledesma.

Malén Ledesma e Iván Gabriel Juárez, ambos de 24 años, se conocieron durante el cursado de la carrera de Licenciatura en Inglés, que comenzaron a cursar juntos en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo). Con el paso del tiempo se volvieron muy cercanos y fueron forjando una gran amistad.

Pero los sentimientos de Juárez se transformaron en algo más y deseaba iniciar una relación sentimental junto a la joven chubutense. Pero esas ilusiones se desmoronaron cuando Ledesma comenzó a salir con un arquitecto, con quien tenía planificado irse a vivir a Europa.

Los detectives del caso estiman que la chica se volvió una “obsesión” para Juárez y eso hizo que todo terminara de la peor manera. El acusado la invitó el viernes 8 de diciembre a pasar una tarde juntos en Cacheuta, Luján de Cuyo. Creen que el objetivo de esa salida siempre fue acaba con la vida de su amiga y compañera universitaria.

Así fue que Juárez terminó matando ese día de tres puntazos en el cuello la joven, cuando regresaban de pasear en la mencionada zona de alta montaña. Este martes, casi dos meses después del femicidio que conmocionó a la provincia, la situación del sindicado autor se complicó luego de que la Justicia le dictó la prisión preventiva.

“No recuerdo nada”: la frase del joven femicida atrapado en Luján

Malén Ledesma tenía 24 años y era oriunda de la localidad de Rawson, una de las capitales más destacadas del sur argentino. Llegó a Mendoza desde Chubut para estudiar en la carrera de Licenciatura en Inglés en la UNCuyo. Vivía con…

La jueza Dolores Ramón le impuso la medida de coerción que había sido solicitada por la fiscal de Homicidios Andrea Lazo, quien lidera la instrucción. Así, el sospechoso continuará tras las rejas imputado por el delito de homicidio agravado por mediar violencia de género (femicidio).

Las pruebas presentadas por la representante del Ministerio Público fueron contundentes para la magistrada. Entre esos elementos se encuentra el resultado del análisis al celular de Juárez, que demostró que había planeado cometer el femicidio.

De ese peritaje surgió que, sólo algunas horas antes del asesinato, entre las 14.30 y las 19.50, el acusado buscó en Google las palabras “aorta“, “arteria“, “cuello“, “termas”, “Cacheuta”.

Justamente, a las 20.15, Juárez le propinó más de tres puntazos en la aorta a Ledesma, cuando viajaban a bordo de la Toyota Hilux blanca a nombre de su madre por la zona de Blanco Encalada.

Luego de abandonar a la agonizante víctima en ese lugar, se dio a la fuga por la ruta 82 hacia el este, atravesando los distritos de Las Compuertas y Vistalba, siendo finalmente interceptado por policías en Chacras de Coria.

Mientras Juárez descendía de la camioneta que tenía la puerta delantera del lado del acompañante y parte del interior con abundantes manchas de sangre, en la escena del ataque confirmaban la muerte de Ledesma.

Ahora, luego de que la Justicia le impuso la prisión preventiva, dio un paso hacia un posible juicio por jurados, en el que, en caso de llegar a esa instancia, enfrentará una pena a prisión perpetua.

Por su parte, frente a la importante carga probatoria que compromete a Juárez, los defensores Ariel Benavidez y Gastón Naham no se opusieron al pedido del dictado de la medida cautelar formulado fiscal Lazo. En ese sentido, los letrados aguardan por los resultados de los peritajes psicológicos sobre su cliente para analizar cómo avanzar en la estrategia defensiva.