El asesinato durante un asalto de Susana Alicia Cruz de Rubino fue uno de los casos policiales más recordados en Mendoza. Ocurrido a fines de octubre de 2005 en la Quinta Sección de Ciudad, el hecho de inseguridad hizo tambalear a la gestión del entonces gobernador Julio César Cobos.
La mujer, de 56 años, quien era esposa de un conocido empresario bodeguero, fue ejecutada de un disparo en la cabeza por delincuentes que buscaban sustraerle una camioneta 4×4 en la entrada de su casa de calle Rufino Ortega al 800, frente a su hija que por aquel entonces estaba embarazada.

El asalto fatal desembocó en la renuncia del ministro de Justicia y Seguridad Osvaldo Tello -había asumido sólo algunos meses atrás en lugar del actual candidato a gobernador Alfredo Cornejo– y también en cambios en la cúpula policial. Pese a todo eso, el caso quedó impune y sólo un detenido fue condenado por su participación en el robo.
Más de 17 años después, uno de los hombres que fue investigado por el resonante caso cayó el último fin de semana durante un allanamiento antidrogas en su casa de Las Heras. Se trata de Jorge Oscar Ramos Olarte, alias Paleta, quien fue absuelto en el juicio que se realizó en 2008 por el crimen de Cruz de Rubino.
A sus 63 años, continúa fuertemente ligado a la vida delictiva. Incluso, salió de la cárcel en abril de 2020, en plena pandemia del coronavirus, después de que el juez Sebastián Sarmiento le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria por encontrarse dentro de los grupos de riesgo frente al Covid-19. Estaba cumpliendo una pena por un asalto armado a un frigorífico ocurrido en 2014.
En esta oportunidad, efectivos de la Policía Contra el Narcotráfico (PCN) lo detuvieron la noche del sábado en el marco de una investigación por presunta venta de estupefacientes en su domicilio de la manzana A del barrio Cooperativa La Amistad, en el distrito lasherino de El Plumerillo.


A Ramos Olarte le encontraron 100 ravioles de cocaína (57 gramos), una bolsa de nailon con dos trozos compactados de la misma sustancia (142,8 gramos), elementos de corte y fraccionamiento, 255.000 pesos en efectivo, 100 dólares, 350 euros y cinco celulares de diferentes marcas.
Fuentes policiales explicaron que la pesquisa se inició a partir de un llamado a la línea Fonodrogas (0800-800- 37642) que puso en conocimiento a los detectives especializados en casos de narcocriminalidad sobre la actividad de comercialización de sustancias en la vivienda de Ramos Olarte.
El Paleta, originario de la provincia de Salta, quedó detenido en el Centro de Detención U-32, ubicado en los Tribunales federales de calle España. Allí, espera que desde el Juzgado federal Nº 1 definan por estos días su situación procesal.
Absuelto
Ramos Olarte fue el último en caer de los tres acusados que tuvo el caso Rubino. Fue capturado el 17 de octubre de 2006, casi un año después del hecho de sangre, en el barrio Campo Papa de Godoy Cruz.
El salteño se sumó a Mario Marito Díaz y a Carlos Molina Vallejo, apodado Mánimal, como los presuntos delincuentes que perpetraron el asesinato de la esposa del bodeguero.
De acuerdo con la teoría del caso que elaboró el entonces fiscal Especial Daniel Carniello -actualmente en Violencia de Género-, el trio de malvivientes llegó a las 21 del jueves 25 de octubre de 2005 a bordo de un Chevrolet Corsa blanco y estacionaron en calle Martín Zapata, a la vuelta de la casa de la familia Rubino.
Esa reconstrucción sostenía que dos los sujetos (Díaz y Ramos Olarte) descendieron del vehículo, mientras que el restante (Molina Vallejo) se quedó esperándolos dentro del auto.

Casi al mismo tiempo, Cruz de Rubino llegaba junto a su hija encinta a su domicilio de calle Rufino Ortega. La mujer estacionó su camioneta Dodge Ram 2500 y bajó para abrir el portón.
Esa situación fue aprovechada por los ladrones para abordarla a punta de arma de fuego. Los maleantes le exigieron las llaves de la 4×4, pero la mujer ofreció resistencia y terminó siendo ultimada de un certero disparo en la cabeza.
Más de dos años después del asesinato, Marito Díaz, Paleta Ramos Olarte y Mánimal Molina Vallejo enfrentaron un juicio oral y público, pese a que no existían pruebas del todo concretas en contra de ellos.
El debate duró 28 días y terminó sin culpables por el homicidio. El fiscal Carniello no pidió sentencia para Díaz, ya que entendió que no había elementos que acreditaran su participación y terminó absuelto.

La misma suerte corrió Ramos Olarte. Pese a que el representante del Ministerio Público solicitó para él una pena de 20 años de encierro, puesto que fue reconocido en una rueda de personas por la hija de la víctima, la Séptima Cámara del Crimen integrada por los jueces Pedro Carrizo, Lilia Vila y Gabriela Uorciolo, dictaron la absolución.
El único que terminó con una sentencia en su contra fue Molina Vallejo, aunque sólo recibió un castigo de siete años de reclusión como partícipe del robo agravado.
Pese al paso del tiempo, Ramos Olarte no deja de tener roces con la ley y esta vez sumó a su larga lista de antecedentes una infracción a la Ley 23.737 (de estupefacientes). Fuentes cercanas a la instrucción del caso Rubino sostuvieron que, en aquella época, al Paleta y a Díaz -quien era su compañero delictivo- ya los vinculaban con el mundo narco. Incluso, este último desapareció en 2013 y nada se volvió a saber de él: una hipótesis aseguraba que lo asesinaron y descuartizaron por tema de drogas.
